La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) manifestó su solidaridad y acompañamiento a los productores damnificados por los incendios rurales que afectan a distintas zonas de la provincia de Buenos Aires y, con mayor gravedad, al territorio pampeano, donde el fuego provocó pérdidas de gran magnitud en campos productivos.
Desde la entidad advirtieron que la combinación de condiciones climáticas extremas, fuertes vientos y falta de preparación previa impidió una rápida neutralización de los focos ígneos, que se multiplicaron en ambas provincias.
Según detalló CARBAP, en la provincia de Buenos Aires los incendios se registraron en campos de Coronel Dorrego y Tres Arroyos, en localidades como Copetonas, Oriente y Valle Hermoso.
Sin embargo, la situación más crítica se vivió en La Pampa, particularmente en los campos del oeste y sur provincial, con focos en Santa Isabel, La Pastoril, Jacinto Arauz, Alpachiri, y en los departamentos de Hucal, Conhelo y Chalileo.
Para contener el avance del fuego fue necesario un amplio operativo que movilizó a bomberos voluntarios de numerosos cuarteles, entre ellos Alpachiri, Guatraché, Eduardo Castex, Arata, La Maruja, General San Martín, Jacinto Arauz, Bernasconi, La Adela, Winifreda, Victorica y Trenel, entre otros.

CARBAP alertó que todo el territorio pampeano permanece en alerta roja debido al riesgo extremo de incendios, producto de las altas temperaturas, la abundancia de material combustible seco y la posibilidad de tormentas eléctricas que podrían originar nuevos focos.
En ese contexto, se dispusieron guardias de cenizas en zonas donde el fuego logró ser contenido, como Jacinto Arauz y Santa Isabel, ante la persistente amenaza de reactivación por la acción del viento y la sequedad del suelo.
Desde la confederación remarcaron que esta situación “no es nueva” y recordaron que desde hace años vienen reclamando políticas de prevención y coordinación previa al inicio de la temporada de incendios.
“Desde CARBAP hace años venimos remarcando la necesidad de trabajar coordinadamente de manera previa al inicio de la temporada de incendios, en donde se deben disponer de las medidas precautorias necesarias para atenuar las consecuencias del fuego y evitar pérdidas fatales”, señalaron.
En el comunicado, la entidad rural apuntó directamente a la falta de mantenimiento de la infraestructura vial. En ese sentido, sostuvo que Vialidad Nacional y Provincial deberían realizar de manera sistemática los trabajos de mantenimiento de banquinas, tanto en rutas como en caminos vecinales, muchos de los cuales se encuentran intransitables.
Además, cuestionaron que esa realidad “no se condice con las tasas de guías que se les cobra a los productores”, y reclamaron una mayor correspondencia entre los tributos y los servicios efectivamente prestados.
CARBAP también subrayó la necesidad de contar, especialmente en esta época del año, con recursos materiales adecuados para enfrentar emergencias de este tipo.
Entre ellos mencionaron la disponibilidad de camiones tanque para transporte de agua, maquinarias viales como motoniveladoras y “toda aquella máquina necesaria para controlar a la brevedad el fuego”.
“Ni hablar de aviones hidrantes, tan necesarios para este fin”, enfatizaron desde la entidad.
La confederación recordó antecedentes recientes para dimensionar el impacto productivo de los incendios. En ese sentido, evocaron lo ocurrido en 2017, cuando, tras quemarse más de 300 mil hectáreas, CARBAP debió articular el envío de forraje junto al Ejército Argentino para sostener el ganado que había sobrevivido a las llamas.
En la actualidad, con casi 100 mil hectáreas quemadas en La Pampa, la entidad anticipó que será indispensable implementar líneas de crédito diferenciales, acordes a la magnitud de la catástrofe, para poder recomponer alambrados, corrales, mangas y demás instalaciones necesarias para retomar la actividad productiva normal.
Finalmente, CARBAP convocó a los productores damnificados a acercarse a las sociedades rurales de sus respectivas zonas, con el objetivo de informar el estado de situación de cada establecimiento y coordinar las acciones a seguir.
La entidad insistió en que la magnitud de los incendios vuelve a poner en evidencia la urgencia de políticas de prevención, inversión en infraestructura y respuestas rápidas, para evitar que eventos cada vez más frecuentes sigan generando pérdidas económicas y productivas de gran escala en la región.