El Ministerio de Salud de la Nación, conducido por Mario Lugones, analiza un cambio de paradigma radical para cinco de los hospitales más importantes de la provincia de Buenos Aires. Bajo la marca de la "motosierra", el objetivo es reducir el costo de mantenimiento de estos centros de alta complejidad mediante la implementación del llamado "modelo español".
Este sistema propone concesionar la administración de los hospitales públicos a empresas privadas. Según trascendió, el esquema funcionaría mediante el pago de cápitas que asegurarían la atención de los sectores más vulnerables, mientras que el resto de los ingresos provendrían de aportes de obras sociales y empresas de medicina prepaga.
La medida afectaría directamente a los hospitales que forman parte del Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad (SAMIC), un sistema administrado de forma mixta entre Nación (que aporta entre el 70% y 80% del presupuesto), la Provincia y los municipios.
Los centros de salud alcanzados por esta posible redefinición de su gestión son:
La Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS) se declaró en estado de alerta y movilización ante lo que consideran una "amenaza al carácter público y estatal del sistema". Su secretario general, Pablo Maciel, denunció que hablar de gerenciamiento privado implica subordinar la salud al lucro y deteriorar las condiciones laborales.
El trasfondo de la disputa también es económico. Mientras que el vocero Manuel Adorni sostiene que la provincia de Buenos Aires debe a Nación unos $500.000 millones, desde el equipo de Nicolás Kreplak aseguran que es el Ejecutivo nacional quien mantiene una deuda de $14,7 billones con el territorio bonaerense. En este escenario de asfixia financiera, el gobierno nacional no descarta avanzar con la privatización mediante un decreto, para evitar el debate en el Congreso.
TM