La CGT advirtió este martes que el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei “recorta recursos para la salud” y remarcó que “no está en juego la caja de los sindicatos”, sino que lo que “está en riesgo” es el acceso a ese servicio esencial para millones de trabajadores y sus familias.
A través de un comunicado difundido por su Secretaría de Acción Social en la red social X, la central obrera señaló que la iniciativa oficial “reduce la contribución patronal del 6% al 5%”, una modificación que, según planteó, impacta directamente en el financiamiento del sistema de obras sociales sin generar un ahorro real para las empresas.
🏥🚨 LA REFORMA LABORAL TAMBIÉN IMPACTA EN TU SALUD
— CGT (@cgtoficialok) January 6, 2026
La reducción de aportes patronales desfinancia el sistema de obras sociales y afecta la atención sanitaria de las y los trabajadores.👩⚕️👷♂️
Menos recursos no generan beneficios reales:
generan más dificultades, menos… pic.twitter.com/CzCznC43xC
En ese marco, la CGT sostuvo que “los únicos perjudicados son las familias trabajadoras” y subrayó que “no se trata de una discusión de números”, ya que “la salud es un derecho humano”. Además, alertó sobre las consecuencias concretas de la medida: menos prestaciones, restricciones en estudios y tratamientos y una caída en la calidad de la atención.
“Menos cobertura, más límites para acceder a medicamentos y atención odontológica. Menos turnos, menos profesionales y menos centros de salud disponibles”, enumeró la entidad sindical, al tiempo que insistió en que el debate excede el plano gremial. “No está en juego la caja de los sindicatos, está en riesgo tu acceso a la salud”, enfatizó.
El cruce se inscribe en una relación de confrontación sostenida entre la CGT y el Gobierno nacional desde el inicio de la gestión libertaria. La central obrera ya había rechazado el DNU 70/2023, cuestionado el rumbo general del ajuste y convocado a medidas de fuerza contra las reformas laborales y previsionales impulsadas desde la Casa Rosada.
En ese contexto, la discusión por los aportes a la salud reabre un conflicto estructural entre el sindicalismo y el oficialismo, que acusa a los gremios de defender privilegios, mientras la CGT denuncia un avance sobre derechos adquiridos y sobre el financiamiento de un sistema que garantiza la atención médica de los trabajadores formales.