08/01/2026 - Edición Nº1066

Agro

TRAMO V

Río Salado: cómo repercutió en el campo el anuncio de Kicillof en medio de la pelea con Nación

07/01/2026 | Valoraron la decisión pero piden a Provincia no condicionar la licitación a las demoras de Nación.



El gobierno bonaerense lanzó la licitación del Tramo V del Plan Maestro de la Cuenca del Río Salado, una obra estratégica para mitigar inundaciones y mejorar la productividad en una amplia región del interior provincial, que fue seguida con atención por las entidades del campo.

El anuncio, realizado el último lunes en La Plata, se produjo tras meses de fuertes lluvias que afectaron a gran parte de la cuenca y reactivaron reclamos históricos del sector agropecuario.

La decisión se dio en un escenario de tensión aún no resuelto entre el gobierno de Axel Kicillof y el de Javier Milei. Según el esquema original del Plan Maestro, el Tramo IV quedó bajo responsabilidad del gobierno nacional, pero las obras permanecieron paralizadas durante casi dos años en el marco del freno a la obra pública dispuesto por el Presidente. Esa situación generó malestar en las zonas productivas más expuestas al riesgo hídrico.

La presión de las entidades rurales y el impacto directo de las inundaciones aceleraron definiciones y Nación retomó los trabajos, aunque de manera parcial, y todavía resta que se completen las tareas requeridas.

Ante este escenario y el inminente lanzamiento de la licitación del Tramo V, el propio Axel Kicillof desafió a Javier Milei con un “hacé tu parte” y responsabilizó a la gestión libertaria por las demoras. “No la pudimos lanzar antes por culpa del Gobierno nacional”, afirmó, y calificó a la administración mileísta como “el perro del hortelano”.

Desde el campo optaron por mantenerse al margen de la disputa política, consideraron que la Provincia igualmente podía avanzar con su parte y reclamaron una mayor sincronización entre ambas jurisdicciones.

En ese marco, el inicio del proceso licitatorio del Tramo V apareció como una señal relevante, aunque en el agro el foco estuvo puesto menos en el anuncio y más en la continuidad efectiva de los trabajos.

El Plan Maestro como referencia y la mirada de los dirigentes del campo

Desde el ámbito agropecuario, la licitación fue leída principalmente como un paso positivo dentro del Plan Maestro del Salado, concebido como una política de largo plazo -ideada hace más de 20 años- que trasciende coyunturas y gestiones. Esa fue la línea que marcó Carlos Larrañaga, presidente del Consejo Asesor del Plan Maestro y coordinador de la Comisión de Aguas de CARBAP.

“Estuvimos presentes como Consejo Asesor del Plan Maestro del Salado, que además de bregar por la obra hace el seguimiento de los trabajos”, explicó Larrañaga a NewsDigitales, al referirse a la participación de las entidades rurales en el anuncio realizado en La Plata.

Cuenca del Río Salado

El dirigente evitó lecturas partidarias y puso el acento en la necesidad de que la obra mantenga coherencia técnica con un diseño de largo aliento. “Esto ya tiene un diseño pensado y planificado desde hace 20 años”, remarcó, al señalar que los parámetros anunciados se ajustaban a los conceptos centrales del plan en materia de caudales y volúmenes.

Los tiempos reales de ejecución de las obras tras el anuncio

Uno de los puntos que más subrayaron los representantes del agro fue la necesidad de comprender los plazos reales que demandan este tipo de obras. Larrañaga detalló que, aun con la licitación en marcha, el inicio efectivo de los trabajos llevaría varios meses.

Hasta mediados de febrero se recibirán las ofertas; luego vendrá el proceso de evaluación y la firma de contratos, lo que podría extenderse hasta mitad de año. A partir de allí, explicó, comenzará un despliegue logístico complejo que incluye el armado de dragas en el propio río, la construcción de accesos y el ajuste de la ingeniería de detalle

“Poner en marcha el dragado no es una cuestión ni de días ni de semanas”, advirtió. En ese sentido, estimó que la ejecución del Tramo V difícilmente pudiera comenzar antes del último trimestre del año, un dato que el sector consideró clave para evitar falsas expectativas.

En la misma línea, señaló que “los procesos licitatorios y la ejecución misma llevan tiempo” y detalló que, tras la firma de los contratos, comienza “todo el operatorio logístico de las empresas para poder poner en marcha el dragado”, que incluye el armado de dragas en el río, caminos de acceso y el trabajo de ingeniería fina sobre el cauce.

Sincronización de tramos y una discusión de fondo

Uno de los ejes centrales de la lectura del agro pasó por la relación entre el Tramo V y el Tramo 4.2, actualmente bajo responsabilidad de la Nación. Frente al planteo de que no debería avanzarse con una etapa sin concluir la anterior, desde CARBAP sostuvieron que los tiempos de obra permiten una ejecución articulada.

Los tiempos de cada obra van a permitir articular de manera sincronizada el comienzo de la ejecución del Tramo V con la finalización del 4.2”, sostuvo Larrañaga. Detalló que el tramo nacional demandaría alrededor de un año para su finalización, mientras que el Tramo V tendría un plazo de ejecución cercano a los dos años.

Desde esa mirada, condicionar el avance de una etapa a la finalización total de la otra implicaría demorar indefinidamente el Plan Maestro. “Si para que una etapa comience hubiera que terminar completamente la anterior, esto se eternizaría”, advirtió, al insistir en que las obras debían ejecutarse de manera encadenada y coordinada entre aguas arriba y aguas abajo. “Estamos hablando de cosas absolutamente compatibles que deben estar sincronizadas”, remarcó.

CONINAGRO, la inversión y el impacto social de la obra

Desde CONINAGRO, la licitación fue valorada no solo por su impacto productivo, sino también por su dimensión social. El secretario de la entidad, Mario Raiteri, celebró la decisión de avanzar con una inversión de gran magnitud en un contexto económico complejo.

“Celebramos que haya una inversión tan importante en momentos difíciles y destacamos la decisión política del Estado provincial de destinar 138 millones de dólares para terminar con un problema que no solo afecta al sector agropecuario, sino a la mayoría de los bonaerenses que viven en la cuenca del Salado”, sostuvo en contacto con NewsDigitales

El dirigente explicó que las inundaciones generan costos mucho más altos que la inversión en infraestructura. “Cuando se inunda una localidad por no haber hecho una inversión, empieza el verdadero problema del gasto: rescatar a las personas, contenerlas, brindarles comida, salud y todo lo que pierden. Por eso es clave invertir para evitar un mal gasto”, señaló.

Mario Raiteri, secretario de CONINAGRO

Raiteri remarcó además que el sector agropecuario devuelve esa inversión a través del trabajo y la producción. “La tarea principal del campo es devolver esa inversión con trabajo en las tierras recuperadas, tanto para la ganadería como para la agricultura”, afirmó, y precisó que este tramo involucra unas 400.000 hectáreas y que, una vez finalizado todo el Plan Maestro, el impacto alcanzará a cerca de 8 millones de hectáreas de la cuenca.

El secretario de CONINAGRO también puso el foco en la necesidad de concluir el plan en su totalidad. “Para que el bienestar de los bonaerenses ocurra, tiene que estar todo el Plan Maestro del Salado concluido, especialmente el dragado y las obras complementarias. Los trabajos no es que pueden coordinarse: deben coordinarse”, enfatizó.

En ese marco, destacó el rol del Consejo de la Cuenca y recordó que el reclamo por la continuidad de las obras no se limitó a los períodos de inundaciones. “Durante los años de sequía también estuvimos trabajando para que estas etapas se cumplieran. Apenas cambió el gobierno nacional fuimos a reclamar que se ejecutaran los fondos disponibles”, indicó.

Raiteri advirtió que la preocupación del sector no pasa por desconfiar de los anuncios, sino por la urgencia que impone la realidad. “La desesperación es que, cuando estas obras no se hacen, hay muchos productores que pueden quedar afuera de la actividad”, alertó.

La reacción del campo: entre la expectativa y la prudencia

En el agro, la expectativa es notoria, pero a la vez prudente. La licitación del Tramo V es vista como un paso necesario y largamente reclamado, aunque el verdadero termómetro estará en la ejecución efectiva, la liberación de los fondos pendientes y la capacidad de materializar en los hechos una obra que en los papeles luce ambiciosa.

Más allá de las celebraciones, en el sector agropecuario persiste una preocupación de fondo: que la obra no vuelva a quedar atrapada en la disputa política entre Provincia y Nación.

Dirigentes rurales coincidieron en que el desafío central será sostener el ritmo de ejecución y garantizar que los tramos pendientes avancen de manera coordinada, evitando nuevas interrupciones que vuelvan a exponer al interior bonaerense frente a nuevas inclemencias climáticas.