Los incendios en el sur del país volvieron a encender la polémica política. Mientras las llamas avanzan en la zona de Puerto Patriada, en Chubut, el diputado Máximo Kirchner apuntó contra el presidente Javier Milei por su plan de eliminar las trabas legales que hoy impiden hacer negocios inmobiliarios en zonas quemadas.
El eje del conflicto radica en si la derogación de la norma busca incentivar la producción, como sostiene el Gobierno, o si abre la puerta a incendios intencionales para habilitar loteos de lujo.
El centro de la pelea es la Ley de Manejo del Fuego. En 2020, Kirchner impulsó un cambio que prohíbe vender o cambiar el uso de tierras incendiadas por hasta 60 años. El objetivo es evitar que se provoque fuego de forma intencional para luego construir barrios privados o sembrar.
Sin embargo, el Gobierno nacional anunció que planea derogar estos artículos. Según la gestión de Milei, estas prohibiciones "atentan contra la producción" y castigan a los dueños de los campos, aunque el fuego haya sido un accidente.
La tensión creció tras confirmarse que el incendio actual en El Hoyo fue provocado. La Justicia de Chubut detectó el uso de combustibles para iniciar las llamas que ya devoraron 1.800 hectáreas.
"Ya lo dijimos: la única actividad que desincentiva esta ley es la de prender fuego para expulsar productores y entregar las tierras al lobby inmobiliario", sentenció Kirchner.
A la discusión por la ley se suma un dato crítico sobre los recursos. Según informes técnicos, el Gobierno nacional utilizó solo el 22% del presupuesto destinado a combatir el fuego durante 2024.
Esto significa que, a pesar de que los incendios se triplicaron este verano, el Estado gastó mucho menos dinero del que tenía disponible para aviones hidrantes y equipos de emergencia.
La situación en Chubut sigue siendo crítica y el pronóstico de vientos complica el trabajo en el terreno, mientras en Buenos Aires la batalla legal por el futuro de los bosques recién comienza.
TM