Tras el fuerte impacto internacional que generó la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, el presidente Javier Milei volvió a marcar la cancha en política exterior. En una entrevista reciente, el mandatario ratificó que Argentina es un aliado estratégico de Estados Unidos, pero lanzó un mensaje de calma hacia Asia.
El jefe de Estado busca separar la ideología política de las necesidades comerciales para evitar que el país pierda a su segundo socio económico más importante.
“Yo no voy a romper los lazos comerciales con China” 💬@JMilei se refiere al vínculo comercial de Argentina con el país asiático, más allá de la alineación geopolítica con Estados Unidos 👈🏼 pic.twitter.com/MTEf6YWBPD
— Neura (@neuramedia) January 7, 2026
Para Milei, la relación con el mundo se divide en dos carriles que no deben mezclarse. "Una cosa es la geopolítica y después está la cuestión comercial", explicó. El Presidente fue tajante al asegurar que no tiene intenciones de cortar el vínculo con China, a pesar de sus duras críticas históricas al sistema político de ese país.
Incluso utilizó un ejemplo práctico para justificar su postura ante quienes le cuestionan la contradicción: recordó que el propio Estados Unidos, liderado por Donald Trump, mantiene lazos comerciales con la potencia asiática. Según su visión, se puede estar alineado a los valores norteamericanos y, al mismo tiempo, venderle soja, carne y litio a los chinos.
Milei elogió la figura de Donald Trump y aseguró que el líder republicano está "rediseñando el orden mundial". Bajo este análisis, el mundo ya no se piensa en términos de globalización, sino en términos de bloques geopolíticos.
La intervención de Estados Unidos en Venezuela 👈🏼
— Neura (@neuramedia) January 7, 2026
El presidente analiza el discurso que sugiere que el único objetivo de Trump es apropiarse del petróleo venezolano 🛢️ pic.twitter.com/y1DGr3um0h
En ese esquema, Argentina eligió una postura clara: terminar con lo que Milei define como "socialismo asesino" en la región, en referencia a Venezuela, Cuba y Nicaragua. Sin embargo, aclaró que esto no significa poner en peligro la entrada de dólares que genera el intercambio con Beijing.
El respaldo a la intervención militar estadounidense en Caracas fue total. El mandatario argentino calificó al régimen de Maduro como un "narcoestado terrorista" y defendió el control del petróleo venezolano por parte de fuerzas norteamericanas.
"Me importa que devuelvan la libertad", sostuvo Milei, citando a la actriz Catherine Fulop para priorizar los derechos civiles sobre la discusión de quién se queda con el combustible. Para la Casa Rosada, la caída de Maduro es un éxito de su alianza con Washington que, según su plan, no debería interferir en la "lógica de beneficio mutuo" que mantiene con el mercado chino.
Esta estrategia de equilibrio tiene su raíz en un giro de 180 grados iniciado en noviembre de 2024, durante la cumbre del G20 en Brasil. En aquel entonces, Milei pasó de su promesa de campaña de "no hacer negocios con ningún comunista" a estrechar la mano del presidente chino, Xi Jinping.
En aquel momento, pocos meses después de asumir su mandato, Javier Milei ya había defendido el vínculo comercial con China pese a las diferencias ideológicas, cuestión que no concidera un obstáculo.
Durante ese encuentro, ambos líderes reafirmaron acuerdos financieros vitales, como el "swap" de monedas que permite al Banco Central mantener la estabilidad de sus reservas. Además, se cursaron invitaciones formales para visitar ambos países, sellando una etapa de "amistad y reciprocidad" orientada a los resultados económicos.
Actualmente, China representa un mercado indispensable para las provincias argentinas:
TM