Cuando los créditos finales empezaron a correr los aplausos no tardaron en llegar. Yorgos Lanthimos demostró por qué es uno de los realizadores del momento, de la mano de su nueva película, Bugonia, con la que planea, según contó, retirarse por un tiempo. “Hice muchas películas seguidas y no tuve tiempo para reflexionar y vivir la vida”, aseguró el director, que viene de hacer Pobres Criaturas y Tipos de Gentileza (ambas con Emma Stone).

Bugonia es una remake pero lejos está de sentirse como una copia. Contó Lanthimos durante el panel en el sindicato de guionistas de Hollywood, presenciado por NewsDigitales, que no vio Save the green planet (la película coreana original de 2003) hasta después de haber tenido el guion completo de Will Tracy (Succession, El Menú). Recién ahí empezó a encarar este proyecto y le metió de lleno su impronta.
Y para hacerlo se apoyó en quien se convirtió en su musa, Emma Stone, que logra sumergirse a la perfección en su personaje como una maniática empresaria que termina siendo secuestrada por dos primos, uno de ellos interpretado por un alucinante Jesse Plemons (quien estuvo en Tipos de Gentileza). ¿Por qué la raptan? Porque están convencidos de que es un extraterrestre.

La crítica está a flor de piel y atraviesa todo el relato de Bugonia: cuestionar a los empresarios que dominan el mundo, por un lado, y la necesidad cada vez más imperante de terminar con el universo de las conspiraciones; esa cosa que nació como una joda y quedó. Desde palitos para los antivacunas hasta para los terraplanistas, nadie queda afuera en este relato que está acompañado por una fotografía fenomenal de Robbie Ryan y una música Jerskin Fendrix.
Con estos condimentos, Lanthimos convierte a Bugonia en una sátira sensacional e incómoda. Con muchos momentos de risa y carcajada, y otros tantos de pena. Especialmente para el primo Don (Aidan Delbis), que no parece tener todos los patitos en fila y de quien se aprovecha el paranoico Teddy (Plemons). Por eso no podía sorprender que para encabezar el panel del miércoles por la noche lo hubieran convocado al particular Jesse Plemons.
El panel posterior a la proyección estuvo muy lejos de ser un suceso periodístico. Más bien fue casi un show de comedia de Nathan Fielder (El Ensayo) que llevó adelante un espectáculo en donde sus entrevistados pasaron hacer cómplices de sus chistes. No dejó pasar una. Ni siquiera al pobre Lanthimos, que dudó un segundo de más cuando tuvo que señalar los logros de Save the green planet y terminó siendo el remate de un chiste en el que Fielder se pasó toda la noche dando a entender que a Lanthimos, la película coreana le había parecido pésima.

Fue tan increíble el clima logrado que los actores no pararon de reír. Desde situaciones insólitas como la anécdota de cómo Nathan Fielder terminó en una proyección privada de Bugonia junto a Kirsten Dunst (la esposa de Jesse Plemons) a cuestionamientos (irónicos, claro) en torno al compromiso profesional de Emma Stone. Una Emma Stone que en un momento tuvo que “disculparse” con los presentes porque tenía lágrimas en los ojos de tanto reírse.
Por supuesto, también hubo espacio para las reflexiones serias.Y así como Jesse Plemons dijo que enfocarse para cada toma era un proceso que dependía “de la escena, del dia, a veces de tu humor, tu capacidad para concentrarte”, Emma Stone se encargó de destacar que el punto, en definitiva, es que “cada actor es diferente, cada día es diferente, cada circunstancia es diferente. Creo que eso es bueno y está bien mientras no te interpongas en el trabajo del otro. Creo que es así en cada trabajo".