21/01/2026 - Edición Nº1079

Internacionales

Colegio Cardenalicio

León XIV pide una Iglesia más abierta y unida frente a los desafíos globales

08/01/2026 | En su primer gran encuentro en el Vaticano, el pontífice llamó a dejar disputas internas y priorizar el amor.



En uno de los gestos más significativos de su incipiente pontificado, el papa León XIV convocó a los cardenales de todo el mundo a un consistorio extraordinario en el Vaticano y les pidió avanzar hacia una Iglesia Católica más inclusiva, cohesionada y comprensible para la sociedad contemporánea.

Durante el encuentro, celebrado a puertas cerradas, el pontífice instó a la jerarquía eclesiástica a superar divisiones internas que, según advirtió, debilitan la credibilidad del mensaje cristiano en un mundo atravesado por profundas transformaciones culturales, sociales y políticas. En ese marco, subrayó que el eje de la misión de la Iglesia debe volver a centrarse en un principio fundamental: el amor como valor universal y punto de encuentro.

La reunión tuvo lugar pocas semanas después del cierre del Año Santo, una celebración que atrajo a millones de peregrinos a Roma y que dejó al descubierto tanto el alcance global del catolicismo como las tensiones que conviven dentro de la institución. Para León XIV, ese contexto obliga a repensar cómo la Iglesia se presenta ante quienes se sienten lejanos, excluidos o indiferentes frente a la fe.

El Papa dejó en claro que su llamado a la apertura no implica abandonar la doctrina, sino reforzarla a través de una actitud pastoral más cercana y comprensible. En ese sentido, alentó a los cardenales a evitar enfrentamientos públicos y debates estériles que, lejos de fortalecer a la Iglesia, proyectan una imagen fragmentada ante los fieles y ante el mundo.


El papa León XIV durante el consistorio extraordinario en el Vaticano, su primer gran encuentro con el Colegio Cardenalicio tras asumir el pontificado.

Este enfoque dialoga con un largo proceso de transformación iniciado tras el Concilio Vaticano Segundo, que impulsó una Iglesia más atenta a los cambios sociales y al diálogo con distintas culturas. Sin embargo, también reaviva resistencias internas, especialmente entre sectores que defienden una visión más rígida de la tradición y el rol eclesial.

León XIV asume el liderazgo de la Iglesia Católica en un momento complejo: mientras en algunas regiones crece el número de fieles, en otras se profundiza la secularización y la pérdida de influencia religiosa. Frente a ese escenario, el Papa considera que la unidad interna y un mensaje claro resultan esenciales para sostener la relevancia de la institución.

Con este primer gran gesto político y pastoral, el nuevo pontífice marca una hoja de ruta que apunta a reconstruir consensos, reforzar la misión evangelizadora y proyectar una Iglesia capaz de dialogar con el mundo actual sin renunciar a sus fundamentos históricos.