11/01/2026 - Edición Nº1069

Internacionales

Impacto invernal

Europa Occidental se enfrenta a nueva tormenta de nieve y hielo con caos en transporte

08/01/2026 | Aeropuertos, trenes y carreteras paralizados mientras el frío extremo se extiende y deja víctimas.



Europa Occidental vuelve a quedar bajo el impacto de una intensa ola de frío que trae consigo nieve, hielo y temperaturas peligrosamente bajas. El fenómeno, que se desplaza desde el Atlántico hacia el corazón del continente, está afectando de manera simultánea a varios países y generando un fuerte impacto en la movilidad, la actividad económica y la vida cotidiana de millones de personas.

Las nevadas más persistentes se concentran en Francia, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y zonas del oeste de Alemania, donde el hielo acumulado complica el tránsito urbano y las rutas interurbanas. En grandes ciudades, los servicios de transporte público funcionan con horarios reducidos o directamente han sido suspendidos, mientras que en áreas rurales se registran pueblos parcialmente aislados por la acumulación de nieve.


Nevisca en una de las zonas céntricas de la capital francesa, con transporte público restringido y tránsito lento.

El transporte aéreo es uno de los sectores más golpeados. Aeropuertos clave del norte europeo operan con fuertes restricciones, con pistas congeladas, demoras en los despegues y cancelaciones en cadena. Miles de pasajeros quedaron varados y las aerolíneas recomiendan evitar viajes no esenciales. En paralelo, los servicios ferroviarios sufren interrupciones por el congelamiento de vías y sistemas eléctricos, lo que genera demoras que se extienden durante horas.

Las autoridades locales también avanzaron con cierres preventivos de escuelas, suspensión de actividades deportivas y culturales, y restricciones al tránsito pesado en carreteras consideradas de alto riesgo. En algunas regiones se activaron protocolos de emergencia para asistir a personas sin hogar y a adultos mayores, considerados los grupos más vulnerables frente a las temperaturas extremas.


Pistas invernales en un aeropuerto clave del norte de Europa, con vuelos demorados y operaciones complicadas por hielo acumulado.

Este tipo de episodios no es nuevo en la historia climática europea. Grandes olas de frío marcaron al continente en distintos momentos, desde inviernos excepcionalmente duros en los siglos XVII y XVIII hasta eventos más recientes que provocaron miles de muertes por hipotermia y colapsos en la infraestructura. Sin embargo, lo que preocupa a los especialistas es la creciente frecuencia de estos fenómenos extremos, con inviernos que alternan períodos anormalmente templados con irrupciones de frío severo.

En esta oportunidad, además de la nieve, el mayor peligro está dado por el hielo invisible que se forma sobre calles y rutas, una de las principales causas de accidentes de tránsito durante este tipo de eventos. Ya se registraron choques múltiples, caídas fatales y numerosos heridos, lo que mantiene en alerta a los servicios de emergencia.

Las previsiones indican que el frío persistirá durante varios días más, con mínimas bajo cero incluso en regiones donde no es habitual alcanzar esas temperaturas. Las autoridades recomiendan limitar los desplazamientos, extremar cuidados en la calefacción de los hogares y prestar especial atención a niños, personas mayores y mascotas.

Mientras Europa se prepara para atravesar otra semana marcada por el invierno más crudo, el episodio vuelve a poner en evidencia la fragilidad de las grandes ciudades frente a fenómenos climáticos extremos y el desafío de adaptarse a un clima cada vez más impredecible.