El Museo Histórico Nacional, situado en Defensa 1600, se consolida como uno de los puntos culturales ineludibles para este mes de enero en la Ciudad de Buenos Aires. Con una cartelera diseñada para todas las edades, el espacio abre sus puertas con entrada libre y gratuita, ofreciendo una oportunidad única para sumergirse en el pasado argentino a través de sus exhibiciones permanentes y actividades especiales.
Durante las semanas de verano, los visitantes pueden sumarse a las visitas guiadas por las muestras "Tiempo de Revolución" y "Tiempo de Provincias", disponibles de miércoles a viernes a las 14:00 y 16:00 horas, y los sábados en tres horarios: 11:30, 14:00 y 17:00. Además, el museo contempla al turismo internacional con recorridos en inglés los días miércoles, jueves y viernes al mediodía.

Una de las propuestas más exclusivas de este verano es el acceso a la Reserva Patrimonial. Se trata de un recorrido especial por los depósitos de la institución, donde el público general puede descubrir objetos de la colección que no se encuentran en las salas de exhibición y conocer de cerca el "detrás de escena" de las tareas de conservación y guarda de patrimonio. Estos recorridos se realizarán los domingos 11 y 25 de enero a las 14:30 y 16:30, con un aforo limitado de 10 personas por orden de llegada y sin necesidad de reserva previa.
Para las familias con niños, el museo ha diseñado una serie de talleres que combinan historia y juego. Todas estas actividades comienzan a las 15:00 horas, no se suspenden por lluvia y requieren que los adultos responsables acompañen a los menores durante toda la jornada. La oferta infantil incluye las siguientes estaciones creativas:
Estación de juegos siglo XX: Los miércoles de enero (7, 14, 21 y 28), un taller para explorar antiguas formas de comunicación y transporte a través de desafíos familiares (recomendado a partir de 5 años).
Mi libro acordeón: Los jueves (8, 15, 22 y 29), una actividad inspirada en la exhibición "Tiempo de Multitudes" donde los más chicos podrán crear su propio libro-leporello a partir de fotografías históricas.

Quién es quién en la historia: Los viernes (16, 23 y 30), una propuesta autónoma basada en el clásico juego de mesa, ideal para que niños desde los 6 años identifiquen a figuras claves de la historia argentina mediante retratos y objetos de la colección.
Pasó el tiempo y me divierto: Los sábados de enero, un recorrido participativo por las salas del museo que invita a compartir historias de juegos y pasatiempos de antes y de ahora.
Esta agenda de verano no solo busca difundir el patrimonio nacional, sino también generar un espacio de encuentro y aprendizaje lúdico en un entorno histórico privilegiado. Al no requerir inscripción previa en la mayoría de sus actividades, se recomienda llegar con antelación para asegurar el cupo en los talleres y disfrutar de una experiencia completa en el emblemático edificio de San Telmo.