La mañana de este jueves 8 de enero de 2026, la Costa Atlántica se convirtió en el epicentro de un escándalo que golpea el núcleo de la comunicación oficial. Eugenia Rolón, de 23 años, impactó un vehículo contra un poste de alumbrado en Mar de Ajó tras realizar maniobras calificadas como peligrosas por las autoridades.
El test de alcoholemia detectó 1,89 g/L de alcohol en sangre a las 10:00 AM, una cifra que cuadruplica el límite de tolerancia previa y viola la Ley de Alcohol Cero.

El diferencial de este incidente radica en la contradicción discursiva de la influencer. En sus redes sociales, Rolón había sido implacable con casos similares:

La vinculación de Iñaki Gutiérrez con el choque es registral y operativa. El vehículo secuestrado, un Honda Fit (dominio JOY014), presenta una situación documental específica:

El siniestro, ocurrido en plena mañana durante el Operativo Sol 2025/26, dejó el vehículo inutilizable y las llaves incautadas en la comisaría. El Juzgado de Faltas de La Costa tomó intervención en la causa.
Este escándalo impacta de lleno en la imagen del equipo de comunicación de Javier Milei. Mientras Rolón recientemente compitió como candidata a convencional constituyente en Santa Fe -obteniendo más del 20% de los votos en San Lorenzo-, el silencio del entorno presidencial frente a este positivo "récord" de 1,89 g/L a plena luz del día alimenta el debate sobre la responsabilidad de los funcionarios y su entorno.
TM