Un informe del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) reveló que el presidente Javier Milei difundió más de 16.800 mensajes con insultos en la red social X desde que asumió el cargo, en diciembre de 2023, y alertó sobre el impacto de esa práctica en el debate público, la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo.
El estudio, titulado “El insulto como estrategia”, analizó más de 113.000 publicaciones realizadas por el mandatario entre el 10 de diciembre de 2023 y el 15 de septiembre de 2025. Según el relevamiento, uno de cada siete posteos incluyó expresiones insultantes, despectivas o estigmatizantes dirigidas a personas, empresas e instituciones.
El trabajo fue elaborado por el Data Journalism Visualization Bootcamp (DJV) de Fopea y destacó que Milei publica en promedio 60 mensajes diarios con contenido agresivo, lo que configura una modalidad comunicacional sostenida desde su desembarco en la Casa Rosada.
“La llegada de Javier Milei a la arena pública, primero como panelista televisivo y luego como presidente, marcó el inicio de una forma de comunicación plagada de insultos hacia quien piensa diferente”, subrayó la organización.
El informe señaló que al menos 62 periodistas y 14 medios de comunicación fueron blanco de expresiones despectivas por parte del jefe de Estado. De hecho, el 70% de los tuits dirigidos a actores del campo mediático incluyeron términos estigmatizantes o agravios directos.
“La figura presidencial, por su peso institucional, amplifica el mensaje. Cada publicación activa un enjambre de cuentas que replican, insultan y escalan la difusión”, advirtió Fopea, que remarcó como consecuencia el crecimiento de la autocensura en el ámbito periodístico.

El análisis clasificó los insultos en cinco grandes categorías: despectivos, estigmatizantes, de animalización, repulsivos y sexualizados. El término más utilizado fue “kuka”, una expresión despectiva hacia el kirchnerismo, con 2.286 menciones.
Según el informe, los picos de agresividad coincidieron con anuncios económicos clave, lo que evidencia un patrón en el uso del conflicto y la confrontación como herramientas de viralización en redes sociales.
“Cuando el insulto se vuelve estrategia y el algoritmo lo premia, el debate público se degrada, crece la autocensura y se apagan voces”, concluyó el documento, que puso a disposición del público un buscador interactivo y las bases de datos utilizadas en la investigación.
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