El mercado de la NBA sorprendió en este inicio de 2026 con el traspaso de Trae Young a los Washington Wizards, poniendo fin a una era dorada en los Atlanta Hawks. El acuerdo incluye la llegada de CJ McCollum y Corey Kispert a Atlanta, en un intercambio sin picks de draft, lo que refuerza el carácter inmediato del movimiento.
Young, de 27 años, acumuló en Atlanta 493 partidos, con promedios de 25,2 puntos y 9,8 asistencias por encuentro. Su impacto fue inmediato desde su llegada en 2018, convirtiéndose en el rostro de la franquicia y liderando a los Hawks hasta las Finales de la Conferencia Este en 2021, donde sorprendieron al eliminar a los Philadelphia 76ers.

El base fue elegido All-Star en cuatro ocasiones y se consolidó como uno de los mejores pasadores de la liga. Su estilo ofensivo, basado en el tiro de larga distancia y la capacidad de generar juego, lo convirtió en un ícono para el estado de Georgia. Sin embargo, las últimas temporadas estuvieron marcadas por lesiones y una relación desgastada con la dirigencia, lo que aceleró su salida.
En Washington, Young se convierte en la gran figura. Los Wizards, que atraviesan una etapa de transición, apuestan a su talento para revitalizar la franquicia y atraer nuevamente a los fanáticos. Aunque llega tras un año irregular -con apenas 10 partidos disputados en 2025-26 por problemas físicos y promedios de 19,3 puntos y 8,9 asistencias-, la expectativa es que recupere su nivel.
El traspaso también marca un cambio de rumbo para Atlanta, que se despide de su jugador franquicia y recibe a un veterano como McCollum, además del tirador Kispert, buscando mayor equilibrio en su plantilla.