Con una llovizna persistente como telón de fondo, el centro de Villa María volvió a ser escenario de un reclamo colectivo por el femicidio de Delfina Aimino. La movilización se realizó en la tarde del jueves, convocada por la asamblea trans-feminista local, a una semana del crimen que conmocionó a la ciudad y abrió el año con un nuevo caso de violencia extrema contra una mujer.
La concentración comenzó a las 19 en Plaza Centenario, donde las manifestantes montaron un altar en memoria de Delfina y de otras víctimas de femicidio. En ese espacio tomó la palabra una amiga de la joven asesinada, en un clima de recogimiento atravesado por consignas contra la violencia machista.
La columna avanzó luego hacia la sede del Poder Judicial. Frente al edificio, las participantes entonaron cánticos contra la policía y arrojaron bolsas con pintura roja, en señal de protesta y exigencia de justicia.

Delfina Aimino tenía 22 años y fue asesinada en la madrugada del 1 de enero en inmediaciones del campus de la Universidad Nacional de Villa María. Por el hecho fue detenido al día siguiente Tomás Mulinetti, de 23 años, quien quedó imputado en el marco de la investigación judicial en curso.
El caso fue el primer femicidio registrado en la Argentina en 2026 y generó un fuerte impacto a nivel local. Desde entonces, familiares, amigas y organizaciones vienen reclamando el esclarecimiento total del crimen y una respuesta judicial rápida, en un contexto de creciente preocupación social por la violencia de género en la región.