13/01/2026 - Edición Nº1071

Deportes


Mar del Plata

Boca y River fuera de la costa: qué mató a los históricos Torneos de Verano

09/01/2026 | Durante décadas, Mar del Plata, Tandil, Necochea, Mendoza y hasta Salta fueron epicentro de grandes partidos amistosos.



En la década del 90, los torneos de verano tuvieron su pico máximo, eran el epicentro del fútbol estival, regalando Superclásicos y duelos picantes que definían el humor de la pretemporada.

Sin embargo, ahora los clubes eligen jugar partidos a puertas cerradas o viajar al exterior. El viejo Torneo de Verano, que reunía a los cinco grandes -Boca, River, Independiente, Racing y San Lorenzo- en los principales puntos turísticos del país, dejó de existir.

Hoy, el calendario estival está dominado por la Serie Río de la Plata, un formato fragmentado y televisado por señales premium, donde los cruces entre equipos argentinos son la excepción y no la regla. River se mide con Millonarios de Colombia, Huracán con Cerro Porteño, y la mayoría de los duelos se disputan en suelo uruguayo o a puertas cerradas.

La primera razón de este ocaso es estrictamente financiera. Los reportes de las últimas ediciones indicaban que la venta de entradas ya no alcanzaba para cubrir los elevados costos de organización, logística y seguridad que implicaba organizar los partidos.

Aunque los derechos de televisación seguían siendo rentables, la ecuación global dejó de ser atractiva para las empresas organizadoras. El espectáculo, que otrora llenaba estadios, comenzó a perder brillo y rentabilidad.

El miedo al costo político de la derrota

Más allá de los balances contables, hubo un factor deportivo y dirigencial determinante: el miedo a perder. Los clubes grandes empezaron a mostrarse cada vez más reticentes a disputar clásicos de alto voltaje en plena preparación física.


Un clásico entre Gimnasia y Estudiantes terminó en batalla campal en el estadio José María Minella de Mar del Plata.

Lo que en los papeles era un "amistoso", en la cancha se jugaba a muerte, y una derrota podía desgastar los ciclos de los técnicos antes de que rodara la pelota de forma oficial. El caso emblemático que muchos dirigentes recuerdan es la renuncia de Ramón Díaz en el año 2000, tras perder un Superclásico de verano ante un equipo alternativo de Boca.

Existe una segunda explicación, que es la violencia. Los Torneos de Verano no solo incluían a los cinco grandes, sino también otros grandes duelos como el clásico platense. La última edición del enfrentamiento entre Estudiantes y Gimnasia terminó en una batalla campal vergonzosa, con más de cinco expulsados y escenas de pugilato que recorrieron el mundo. Ese partido demostró que la etiqueta de "amistoso" había perdido todo sentido.

Un nuevo mapa de pretemporada

Hoy, la realidad es otra. Los equipos priorizan la tranquilidad de los entrenamientos a puertas cerradas o giras internacionales que ofrecen dólares frescos y rivales de otras ligas. La Serie Río de la Plata 2026 es el nuevo escenario, donde River, Independiente, San Lorenzo y otros compiten, pero rara vez se cruzan entre sí.

La mística de ver a las figuras debutar en la costa atlántica, los Superclásicos con las dos hinchadas y las copas levantadas bajo la brisa marplatense parecen haber quedado en el archivo de la memoria futbolera, víctimas de la economía, la violencia y el pragmatismo dirigencial.