El Banco Central de la República Argentina confirmó que en diciembre se canceló el tramo activo del swap con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en el marco del acuerdo de estabilización cambiaria utilizado durante los meses de mayor tensión financiera.
La confirmación oficial llegó varias semanas después de que el mercado detectara cambios relevantes en el balance del BCRA. En particular, se observó un aumento de la deuda con organismos internacionales por USD 2.500 millones, junto con una reducción equivalente en el rubro “otros pasivos”, donde hasta entonces se registraba contablemente la activación del swap.
CAMBIÓ LA FORMA DE REGISTRO DEL SWAP ACTIVO CON EEUU 🥸
— Federico Machado (@fede_machado_b) December 31, 2025
Según detectó @JesusRobles824 hubo un cambio en el Balance del BCRA: Creció la deuda con OOII por 2.500M.
A la vez, se redujo el rubro "Otros pasivos" -donde se incluyen los swap con EEUU y China-, por el mismo monto.… pic.twitter.com/67BZGmdQXb
Tanto el comunicado del BCRA como el mensaje del Tesoro estadounidense confirmaron que el tramo activo fue cancelado, pero no precisaron cuál fue el organismo multilateral que aportó los dólares para concretar la operación, un dato que continúa sin aclararse.
La confirmación política llegó desde Estados Unidos, a través del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien celebró públicamente el cierre de la operatoria.
“Me complace anunciar que Argentina ha reembolsado rápida y completamente su limitada disposición del swap con Estados Unidos, de modo que el Fondo de Estabilización Cambiaria actualmente no tiene pesos”, escribió.
.@POTUS’s policy of Peace Through Economic Strength is transforming Latin America in ways that are America First, surrounding the United States with stability and prosperity.
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) January 9, 2026
President @JMilei continues to deliver with full force on his renewed mandate from the Argentine people…
El funcionario agregó que la operación dejó decenas de millones de dólares en ganancias para los contribuyentes estadounidenses, enmarcándolo como un logro de la agenda económica de su país.
El mensaje, con destinatarios múltiples, dejó en claro dos cuestiones: por un lado, que el respaldo fue transitorio y ya fue devuelto; por otro, que el acuerdo tuvo un costo financiero explícito para la Argentina, aun cuando ese dato no fue detallado oficialmente.
El tramo activo del swap estuvo directamente vinculado a las intervenciones del Tesoro estadounidense en el mercado cambiario argentino, mediante la venta de dólares y la compra de pesos.
Esa operatoria permitió contener la corrida cambiaria en la antesala de las elecciones legislativas de octubre y evitar una devaluación brusca en plena campaña, un elemento clave para entender la estabilidad nominal de esos meses.
En los hechos, el acuerdo funcionó como un salvataje de corto plazo, que otorgó tiempo al Gobierno para atravesar un período crítico sin un salto discreto del tipo de cambio.
Si bien la confirmación oficial ayuda a ordenar la lectura del balance del BCRA, persisten interrogantes relevantes:
Estas preguntas también llegaron al Congress of the United States. El Servicio de Investigación del Congreso (CRS) publicó un informe el 30 de diciembre en el que fue contundente: el swap activado durante la administración Trump evitó que el gobierno argentino enfrentara un nuevo default o una devaluación abrupta del peso.
El documento advierte, además, que la principal fuente de divisas sigue siendo el remanente de los mecanismos de asistencia externa, y plantea un escenario complejo hacia adelante.
“Si el gobierno argentino carece de las divisas necesarias para afrontar los pagos de deuda y sostener los objetivos de su política cambiaria, probablemente enfrente decisiones de política difíciles”, señala el informe.