Cada vez que el gobierno bonaerense actualiza el Coeficiente Único de Distribución (CUD), el mecanismo mediante el cual se reparten los recursos coparticipables entre los municipios, se reactiva una histórica controversia política e institucional.
Intendentes de distinto signo cuestionan los criterios de reparto, reclaman mayor previsibilidad y advierten sobre desequilibrios que impactan en la gestión local, especialmente en un contexto de restricciones fiscales y aumento de la demanda social.
La discusión no es nueva, pero volvió a ganar centralidad tras la reciente actualización del índice, que redefinió los porcentajes que recibe cada distrito y volvió a poner en debate un sistema que, para amplios sectores políticos, quedó desactualizado frente a la realidad demográfica, económica y social de la provincia.
El CUD es el instrumento que utiliza la provincia de Buenos Aires para distribuir entre los municipios una porción de los recursos coparticipables que recibe. Su diseño se apoya en una fórmula que combina distintos indicadores, entre ellos la población, la superficie, la capacidad contributiva, la prestación de servicios y variables vinculadas a salud y educación.
El coeficiente de cada municipio se recalcula periódicamente a partir de datos oficiales, lo que genera variaciones en los fondos que perciben los distritos. Ese proceso técnico, sin embargo, suele tener consecuencias políticas concretas: mientras algunos municipios resultan beneficiados por los cambios, otros ven reducida su participación relativa, lo que alimenta reclamos y pedidos de revisión del sistema.
Aunque el debate suele tensarse entre la Provincia y los intendentes, los cuestionamientos al CUD atraviesan a todo el arco político. Incluso desde el massismo, aliado clave del oficialismo bonaerense, reconocen que el esquema requiere una reforma estructural.
“El sistema (CUD) también necesita una modificación hace años, al igual que la coparticipación federal. Es una deuda institucional para trabajar entre todos”, afirmó el diputado nacional Sebastián Galmarini, en una definición que refleja un consenso creciente sobre la necesidad de revisar los criterios de distribución y avanzar hacia un esquema más equitativo y actualizado.
El debate por el Coeficiente Único de Distribución (CUD) tuvo un antecedente legislativo relevante en 2024, cuando la entonces diputada provincial del PRO Abigail Gómez presentó un proyecto orientado a revisar el mecanismo de reparto de los recursos coparticipables entre los municipios bonaerenses.
La iniciativa partía de un diagnóstico crítico sobre el esquema vigente, al que señalaba como desactualizado frente a las transformaciones demográficas, sociales y económicas registradas en la provincia en las últimas décadas.
En los fundamentos del proyecto, Gómez advertía que el CUD tiende a consolidar desigualdades estructurales entre distritos, ya que se apoya en indicadores que no reflejan con precisión las demandas reales de gasto ni las nuevas responsabilidades asumidas por los gobiernos locales. En ese sentido, el texto planteaba la necesidad de introducir criterios más dinámicos, que contemplaran de manera más directa variables sociales, niveles de vulnerabilidad y la presión sobre los servicios públicos municipales.
Según el proyecto, la falta de consensos amplios sobre el esquema de distribución termina afectando la planificación financiera de los municipios, especialmente de aquellos con menor capacidad de recaudación propia.
Desde La Libertad Avanza, la discusión adopta un tono más confrontativo y plantea un cambio de fondo en la relación fiscal entre la Provincia y los municipios. El diputado provincial Matías de Urraza propuso directamente eliminar el CUD y avanzar hacia un esquema de autonomía plena para los distritos.
“Hay que eliminar el CUD (Coeficiente Único de Distribución) e ir hacia un esquema de autonomía total de los municipios. Vengan de a uno”, sostuvo el legislador.
Hay que eliminar el CUD (Coeficiente Único de Distribución) e ir hacia un esquema de autonomía total de los municipios.
— Matías de Urraza (@Matiasdeu) January 7, 2026
Vengan de a uno. pic.twitter.com/dp18eQoN5S
La polémica en torno al CUD vuelve a poner en primer plano un debate de fondo sobre el federalismo fiscal bonaerense y la distribución de responsabilidades entre la Provincia y los municipios.
Mientras algunos sectores impulsan una reforma gradual del coeficiente para hacerlo más justo y transparente, otros plantean directamente un cambio de paradigma total en el esquema de financiamiento local.