02/02/2026 - Edición Nº1091

Internacionales

Intervención inédita

La reina Camila rompe el silencio sobre el abuso y llama a hablar contra la violencia

10/01/2026 | La soberana compartió una experiencia personal de su adolescencia, condenó la violencia de género y elogió la valentía del periodista John Hunt tras el asesinato de su familia.



La Reina Camila protagonizó una de las intervenciones más significativas de la monarquía británica en los últimos años al revelar públicamente que fue víctima de una agresión indecente durante su adolescencia. “Sé lo que es sentir esa mezcla de miedo y vergüenza”, afirmó, en un mensaje destinado a validar el dolor de las víctimas y a derribar el silencio que suele rodear a los abusos.

Se trata de un gesto excepcional dentro de una institución históricamente marcada por la reserva emocional y la distancia frente a las experiencias personales. La decisión de hablar desde su propia vivencia fue interpretada como un intento deliberado de humanizar el debate y legitimar la voz de quienes callaron durante años.

El silencio como aliado de la violencia

Camila fue contundente al señalar que “el silencio es el mejor aliado del agresor”, una frase que se convirtió en el eje de su mensaje. La reina insistió en que hablar es el primer paso hacia la sanación y que la sociedad tiene la responsabilidad de escuchar, acompañar y proteger a quienes atraviesan situaciones de violencia.

Desde hace tiempo, la soberana apoya activamente fundaciones y organizaciones que trabajan con mujeres en situación de vulnerabilidad en todo el Reino Unido. Sin embargo, esta intervención fue más allá del respaldo institucional: expuso una experiencia personal para subrayar que el abuso no distingue edad, origen ni posición social.


Camila junto a organizaciones que apoyan a mujeres en situación de vulnerabilidad, un compromiso que la reina busca reforzar con su testimonio.

La tragedia de John Hunt y la condena a la violencia extrema

En su mensaje, la reina también se refirió al caso del comentarista de la British Broadcasting Corporation John Hunt, una tragedia que sacudió profundamente a la sociedad británica. Hunt perdió a varios integrantes de su familia en un ataque violento que generó conmoción nacional, vigilias públicas y un renovado debate sobre la prevención de la violencia doméstica y extrema.

El crimen expuso la brutalidad de la violencia doméstica y reabrió el debate sobre los mecanismos de prevención, la detección temprana de situaciones de riesgo y el acompañamiento a las víctimas indirectas. La magnitud del caso provocó homenajes, vigilias y expresiones de solidaridad en distintos puntos del país, además de un profundo impacto dentro del ámbito periodístico. Pese a la devastación personal, Hunt decidió manifestarse públicamente, agradeciendo el apoyo recibido y reclamando mayor conciencia social frente a la violencia extrema. 

Camila destacó la entereza del periodista al señalar que “su valentía ante una pérdida tan devastadora es una inspiración para todos” y subrayó que “ninguna persona debería enfrentar una violencia tan atroz”. La soberana puso el foco no solo en el crimen en sí, sino en el impacto duradero que estos hechos dejan en quienes sobreviven.


El comentarista John Hunt, cuya familia fue víctima de un ataque violento que conmocionó al Reino Unido, y cuya fortaleza fue destacada por la reina.

La mención no fue casual. Al traer este caso al centro de su discurso, la reina vinculó el dolor individual con un problema estructural, recordando que la violencia no se limita a las víctimas directas, sino que arrastra consecuencias irreparables para familias enteras, comunidades y el tejido social en su conjunto, y refuerza la urgencia de actuar antes de que el daño sea irreversible.

Un mensaje político en clave humana

Aunque expresado con tono empático, el discurso tuvo una fuerte dimensión pública. En el Reino Unido, la violencia de género y los abusos sexuales continúan siendo una preocupación central, con altos niveles de subregistro y una red de asistencia frecuentemente desbordada. En ese contexto, la intervención de la reina fue leída como un llamado a romper estigmas, fomentar la denuncia y reforzar el apoyo institucional, utilizando el peso simbólico de la monarquía para amplificar un mensaje social urgente.


La reina Camila durante el mensaje en el que habló sobre la agresión que sufrió de adolescente y llamó a romper el silencio frente a la violencia.

La frase final de Camila “hablar es el primer paso hacia la sanación” sintetizó el alcance de su postura. No solo apeló a las víctimas, sino también a la sociedad en su conjunto y al Estado, al afirmar que el apoyo a los sobrevivientes debe ser una prioridad nacional absoluta.

La apertura personal de la reina marca un precedente poco habitual en la historia reciente de la monarquía británica, que por primera vez coloca una experiencia íntima en el centro de un debate público. Un gesto que busca transformar el silencio en palabra y el dolor en acción colectiva.