La modernización del sistema de pago en el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sumó una nueva etapa: 43 líneas de colectivos de jurisdicción municipal y provincial comenzaron a aceptar tarjetas bancarias, billeteras digitales y códigos QR, además de la tradicional tarjeta SUBE.
La medida se enmarca en el proceso de actualización tecnológica del sistema SUBE, impulsado por la Secretaría de Transporte de la Nación junto al Banco Nación y Nación Servicios, y busca ampliar las opciones de pago para los usuarios habituales y ocasionales del transporte público.
Desde ahora, en las líneas alcanzadas se puede pagar el boleto con:
El valor del pasaje no se modifica por el medio de pago elegido. Sin embargo, quienes utilicen SUBE continúan siendo los únicos que acceden a los beneficios de la Tarifa Social Federal, un punto clave que marca un límite a la equiparación total entre los distintos métodos.
El procedimiento es similar al uso de SUBE:
Además, sigue disponible la función “Atributo a Bordo”, que permite activar o actualizar descuentos sociales directamente en el colectivo, informando al chofer y apoyando la tarjeta SUBE en el validador.
La ampliación incluye líneas municipales y provinciales que conectan distintos puntos del conurbano bonaerense. Se trata, en su mayoría, de recorridos de cercanía y media distancia, donde el uso de efectivo ya había sido eliminado.
Almirante Brown: 510A
Brandsen: 500B
Exaltación de la Cruz: 501H
Florencio Varela: 500H, 503, 506, 507, 508, 509C, 511, 512, 513
La Plata: 502 Sur, 503E, 518, 520C, Norte Municipal
Lomas de Zamora: 564
Pilar: 509, 511, 520A
Líneas de jurisdicción provincial: 228F, 239B, 244, 247, 263A, 266, 291, 293A, 295, 313, 318, 320, 328, 350, 355, 390, 436, 443A, 461, 462, 463 y 464.
Aunque la incorporación de pagos abiertos apunta a simplificar el acceso al transporte —especialmente para quienes no tienen SUBE o usan medios digitales—, el sistema todavía presenta diferencias relevantes:
Desde el Gobierno nacional destacan que esta actualización forma parte de una estrategia de largo plazo para renovar el sistema de cobro en más de 60 localidades del país. La expectativa oficial es que, con el recambio de validadores, el pago con tarjeta o celular conviva con SUBE, sin reemplazarla en el corto plazo.
Para los usuarios, el cambio no implica un nuevo esquema tarifario, sino más alternativas para pagar el mismo viaje, en un sistema que avanza hacia mayor digitalización pero todavía mantiene diferencias según el medio elegido.