Con el inicio de la temporada 2026, la Liga Profesional de Fútbol (LPF) presentó oficialmente su nueva identidad visual, resultado de meses de trabajo conjunto entre los equipos de diseño de la AFA y la propia Liga. El objetivo fue sintetizar en un emblema la esencia del fútbol argentino: la pasión del hincha.
El nuevo logo muestra la silueta de un aficionado levantando una bandera, símbolo de unidad y orgullo nacional. La imagen se acompaña de las siglas LPF, sin tipografías adicionales, para lograr una marca más directa y moderna, enfocada en la figura del hincha como motor emocional del deporte.
La paleta de colores elegida refuerza la identidad argentina: celeste, azul y blanco, aplicables en todas las plataformas y soportes. Estos tonos aseguran claridad visual y conexión cultural, convirtiéndose en parte fundamental de la nueva marca.

"Para entender los parámetros que se tuvieron en cuenta para definir la renovada imagen de la LPF hay que dirigirse a las raíces de nuestra identidad, a la esencia misma del viejo y querido fútbol argentino. Y más allá de la pelota, de la excelencia en el dominio, de los recursos innatos que han caracterizado a todos los futbolistas nacidos en nuestra tierra, existe otro concepto que se suma de forma aplastante a nuestra identidad: la pasión del hincha", reza el comunicado oficial.
Los directivos buscaron con esta modificación que el simpatizante argentino sea reconocido mundialmente por su fidelidad y fervor, desde los Mundiales hasta los torneos locales. Ejemplos como las caravanas de Racing a Paraguay, el acompañamiento masivo de Colón y Lanús en finales continentales, o los Superclásicos entre Boca y River, fueron citados como parte de la identidad que ahora se plasma en la nueva imagen.

En otro de los párrafos del texto de la LPF se hace mención a la pasión que despertó la hinchada argentina antes, durante y después de título en Qatar, al resaltar que "la tercera estrella ya era una realidad y la impronta pasional del hincha argentino una nueva carta de presentación identificatoria que se sumaba a la excelencia futbolística histórica del buen trato y la habilidad con la pelota".
La LPF subraya que cada partido es un ritual colectivo, una “religión” que trasciende generaciones y colores. El nuevo emblema busca representar esa pasión compartida, consolidando a la Liga como la liga del hincha, una marca que celebra la unión y la emoción que define al fútbol argentino.