30/01/2026 - Edición Nº1088

Internacionales

Venezuela

Alfredo Ramos desafía a Caracas: la condición que pone para la transición

10/01/2026 | El dirigente opositor advierte que sin excarcelaciones plenas no habrá transición democrática rápida ni ordenada.



El debate sobre la liberación de presos políticos volvió al centro de la escena venezolana tras las declaraciones de Alfredo Ramos, dirigente de La Causa R y exalcalde de Iribarren. Para Ramos, los gestos parciales del poder no alcanzan: sin una excarcelación total y verificable, cualquier intento de transición corre el riesgo de quedar reducido a una maniobra táctica sin impacto real.

Ramos, quien fue detenido durante el chavismo, sostiene que la liberación selectiva de algunos presos no puede presentarse como un avance democrático. Desde su perspectiva, mientras cientos de opositores, activistas y ciudadanos sigan privados de libertad por razones políticas, el sistema represivo continúa intacto y la crisis institucional no se resuelve.

Venezuela 


Venezuela es un país en la costa norte de América del Sur con diversas atracciones naturales.

La liberación como condición de la transición

El dirigente opositor plantea una relación directa entre derechos humanos y gobernabilidad. Según su análisis, una transición rápida y ordenada solo es posible si el Estado abandona el uso de la prisión como herramienta de control político. La excarcelación plena de los detenidos políticos sería, en ese sentido, una señal inequívoca de ruptura con las prácticas autoritarias del pasado.

Organizaciones de derechos humanos coinciden en que las excarcelaciones parciales, sin reformas estructurales, suelen derivar en lo que denominan una lógica de “puerta giratoria”, donde las liberaciones conviven con nuevas detenciones arbitrarias. Ramos advierte que este patrón ya fue aplicado en el pasado y que repetirlo solo profundizaría la desconfianza social.

Una exigencia política y moral

Más allá del plano institucional, el reclamo apunta a una dimensión moral. Para Ramos, la libertad de los presos políticos no es una concesión negociable, sino una obligación básica del Estado. Sin ese paso, cualquier discurso sobre reconciliación o normalización carece de credibilidad ante una sociedad marcada por años de persecución y exilio forzado.


Alfredo Ramos, político venezolano. 

En un contexto de expectativa internacional y presión externa, la posición de Ramos resume una demanda extendida dentro de la oposición venezolana: los gestos simbólicos ya no alcanzan. La liberación total de los presos políticos aparece como la prueba mínima para evaluar si el país avanza hacia una transición real o si continúa atrapado en una dinámica de control y simulación.