El apellido Bellavigna volvió a aparecer en los expedientes judiciales de General Rodríguez por un crimen extremo. Esta vez no fue por un ajuste de cuentas ni por una causa vinculada al delito organizado, sino por el asesinato de un hombre de 64 años a manos de uno de sus propios hijos, en la casa familiar.
La víctima fue identificada como Luis Darío Bellavigna, teniente primero retirado de la Policía Bonaerense. Según la investigación, el ataque ocurrió mientras dormía, entre la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1° de enero. El cuerpo fue hallado más de 30 horas después, en la cama, dentro de la vivienda.
El acusado es Rubén Darío Bellavigna, de 35 años, quien permanecía en la casa al momento del hallazgo. El hecho salió a la luz cuando otro de los hijos intentó comunicarse con su padre sin éxito y decidió llamar a su hermano. En esa conversación telefónica, Rubén reconoció el homicidio y dijo que se encontraba en la vivienda.

Tras esa confesión, el familiar se dirigió al domicilio y dio aviso al sistema de emergencias. La policía constató la muerte y preservó la escena para el trabajo pericial. En el lugar se secuestró el objeto con el que se habría cometido el ataque: un palo con clavos en los extremos.
La causa quedó en manos de la fiscal Alejandra Rodríguez, titular de la UFI N°9 de Moreno y General Rodríguez, quien imputó al acusado por homicidio agravado por el vínculo y por alevosía. Rubén Bellavigna se negó a declarar y permanece detenido, a la espera de las próximas definiciones judiciales.
El caso adquiere otra dimensión por los antecedentes familiares. Federico Bellavigna, otro de los hijos de la víctima y conocido públicamente como “El Más Ladrón” por su incursión en la cumbia 420, está detenido desde 2022 por un homicidio ocurrido en la misma ciudad. En esa causa se lo acusa de haber participado en el asesinato de un peón rural, cuyo cuerpo fue arrojado a una chanchería. Aún espera el inicio del juicio.
Con este nuevo hecho, la familia vuelve a quedar asociada a una investigación por violencia extrema en General Rodríguez, ahora desde el interior de una familia atravesada por dos homicidios en menos de cuatro años