12/01/2026 - Edición Nº1070

Deportes


Los cuatro semifinalistas de la AFCON

Leones, águilas y faraones, los apodos de las selecciones que pisan fuerte en Africa

11/01/2026 | Marruecos, Senegal, Nigeria y Egipto avanzaron a las semifinales de la Copa Africana de Naciones 2026 con sobrenombres que reflejan historia, cultura y tradición.



La Copa Africana de Naciones 2026 no solo ofrece espectáculo dentro del campo de juego, sino también un viaje por la identidad cultural de cada país. Los cuatro semifinalistas -Marruecos, Senegal, Nigeria y Egipto- comparten una característica que los distingue: sus apodos se convirtieron en símbolos de orgullo nacional y en marcas registradas del fútbol africano.

En el caso de Marruecos, el equipo es conocido como los Leones del Atlas. El origen del apodo está ligado al león del Atlas, una subespecie que habitaba las montañas del norte de África y que hoy está casi extinta. Este animal representaba coraje, poder y realeza, y su figura quedó asociada a la identidad nacional marroquí. Adoptado oficialmente en la segunda mitad del siglo XX, el sobrenombre vincula a la selección con la cordillera del Atlas, que atraviesa Marruecos, Argelia y Túnez, y con la memoria de un símbolo de resistencia y nobleza. En el fútbol, el rugido del león se transformó en un grito de orgullo que acompaña cada partido internacional, reforzando la idea de pertenencia y unidad.

La especie se considera casi extinta en su hábitat natural y se desconoce el número exacto de leones del Atlas que se encuentran en cautividad. Sin embargo, su fuerza y belleza son utilizados hoy como sinónimos en la selección de fútbol de Marruecos.

Senegal, por su parte, se reconoce como los Leones de Teranga. El término Teranga proviene del idioma wolof y significa hospitalidad, solidaridad y respeto. Así, el apodo no solo evoca la fuerza del león, sino también los valores sociales que caracterizan al pueblo senegalés.

Popularizado en los años 70, el sobrenombre ganó reconocimiento internacional en el Mundial 2002, cuando Senegal sorprendió al vencer a Francia en el partido inaugural. Desde entonces, la denominación se consolidó como parte de la identidad futbolística del país, asociando la potencia deportiva con la calidez cultural de su gente.

Para los senegaleses, ser Leones de Teranga significa unir la garra competitiva con la hospitalidad nacional, un símbolo que acompaña cada logro, incluida la conquista de la Copa Africana de Naciones en 2021 (también conocida como AFCON, por sus siglas en inglés) y su actual protagonismo en 2026.

En el Mundial 2022, Senegal sorprendió al planeta al vencer al vigente campeón, Francia, que había llegado con figuras como Thierry Henry, Fabien Barthez, Emmanuel Petit y David Trezeguet. 

La selección de Nigeria es conocida como las Súper Águilas, un apodo que remite al águila imperial, símbolo nacional del país. Adoptado en la década de 1980, el sobrenombre refleja la ambición de volar alto y dominar desde la cima del continente. El mote se consolidó con la conquista de la Copa Africana de 1994, cuando Nigeria se consagró como potencia futbolística, y desde entonces acompaña cada presentación internacional.

Las Súper Águilas representan la mezcla de talento, potencia física y velocidad que caracteriza al fútbol nigeriano, y su apodo se convirtió en un emblema que trasciende generaciones. La Argentina debió sufrir ante sus equipos en numerosas ocasiones, inclusive cuando le tocó compartir grupo en algunos mundiales.

Incluso, hace dos décadas se filmó un documental que narra su histórica victoria olímpica en Atlanta 1996, siendo el primer país africano en lograrlo. El triunfo en la final contra la Argentina por 3-2 no fue algo fortuito: hubo trabajo, disciplina y un estado físico que pasó por arriba al equipo de Daniel Passarella. El conjunto albiceleste tenía nada menos que a estrellas como el Burrito Ortega, Hernán Crespo, Roberto Ayala, Javier Zanetti, Diego Simeone, el Piojo López y Marcelo Gallardo, un auténtico Dream Team que fue eclipsado por las Súper Aguilas, sobre todo por jugadores icónicos como Jay-Jay Okocha, Daniel Amokachi y Celestine Babayaro.

Finalmente, Egipto se presenta como los Faraones, en referencia a los antiguos monarcas que gobernaron el valle del Nilo durante más de tres milenios. El apodo conecta directamente al seleccionado con la civilización egipcia, una de las más influyentes de la historia, y transmite la idea de grandeza y legado. Con siete títulos continentales, los Faraones son el equipo más laureado de África y su sobrenombre se convirtió en sinónimo de tradición y supremacía futbolística. Cada vez que Egipto pisa una cancha, lo hace con el peso de una historia, pero también con sus nuevos talentos, con Mohamed Salah a la cabeza.

En los últimos años, el equipo volvió a ser protagonista al alcanzar la final de la AFCON 2021, donde cayó por penales ante Senegal, y ahora en 2026 se instaló nuevamente en semifinales, confirmando su vigencia. A nivel global, Egipto fue el primer país africano en disputar un Mundial (1934) y regresó a la cita máxima en 1990, 2018 y ahora 2026, con figuras como el jugador del Liverpool inglés que llegó a pelear por el Balón de Oro nada menos que contra Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. En divisiones juveniles, la selección sub-20 conquistó la AFCON de 1991 y 2003, mientras que la sub-23 participó en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y París 2024, alcanzando los cuartos de final en la primera de esas ediciones. El fútbol egipcio también se sostiene en la fortaleza de sus clubes: Al Ahly, campeón de la Liga de Campeones de África en 2020, 2021, 2023 y 2025, y Zamalek, con campañas destacadas, refuerzan el prestigio del país en el plano continental. Todos estos logros, sumados al peso histórico de su apodo, hacen que los Faraones sigan siendo sinónimo de grandeza, legado y supremacía en África.

La coincidencia de estos cuatro apodos en las semifinales de la Copa Africana de Naciones no es casualidad: cada uno resume un relato cultural que se proyecta en el fútbol. Los Leones del Atlas evocan la fuerza de un animal extinto que aún vive en la memoria colectiva; los Leones de Teranga combinan potencia y hospitalidad; las Súper Águilas simbolizan ambición y los Faraones representan la grandeza de una civilización eterna. Juntos, conforman un mosaico donde la pasión deportiva se entrelaza con la identidad cultural.

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