El exjefe de Gabinete Guillermo Francos reapareció públicamente y lanzó duras críticas contra las autoridades de la AFA, a quienes acusó de manejarse con “impunidad” y de haber “estafado” a la entidad. “El que me dijo que tenía los dientes amarillos ahora demostró que tiene los dedos verdes”, disparó en alusión al tesorero Pablo Toviggino, en una entrevista con Clarín.
El exfuncionario se encuentra en Punta del Este, donde pasa unos días de descanso, aunque mantiene diálogo con dirigentes políticos. Desde allí, también habló sobre su salida del Gobierno y dejó abierta la posibilidad de un eventual regreso: “Estoy abierto para sentarme a conversar y escuchar qué me propone. Todavía tengo mucho para ofrecer en la vida política”.
Francos confirmó que su último contacto con el presidente Javier Milei fue durante las fiestas de fin de año, aunque aclaró que no hablaron de política. Sin embargo, su reaparición pública y sus declaraciones reactivaron especulaciones sobre movimientos internos en el oficialismo, en momentos donde el Gobierno atraviesa tensiones con aliados y necesita reordenar su esquema político.
Consultado sobre su vínculo con su sucesor, el actual jefe de Gabinete Manuel Adorni, evitó polemizar y afirmó que la relación fue correcta. Distinto fue su silencio respecto al asesor presidencial Santiago Caputo, sobre quien prefirió no profundizar: “Mejor pasemos de tema”.
En paralelo, respaldó algunas de las posiciones más duras del oficialismo en política internacional, celebró la caída de Nicolás Maduro y cuestionó con firmeza a Cristina Kirchner, a quien vinculó con hechos de corrupción. Su mensaje, más allá del tono personal, confirma que Francos sigue activo y atento a los movimientos de poder dentro del universo libertario.
El alejamiento de Guillermo Francos de la Jefatura de Gabinete no fue presentado oficialmente como una ruptura, pero sí evidenció un reordenamiento profundo en el esquema de poder del Gobierno. Tras las elecciones legislativas de octubre, su figura perdió centralidad en la toma de decisiones y quedó desplazado del núcleo político que hoy concentran Karina Milei y el entorno más cercano al Presidente. En la Casa Rosada admiten que su salida respondió más a la lógica interna del oficialismo que a una diferencia puntual, y que marcó el inicio de una nueva etapa en la dinámica del gabinete libertario.