En un diálogo con periodistas, el exministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, afirmó que la senadora Patricia Bullrich fue “fundamental” para darle tranquilidad al presidente Javier Milei durante los primeros meses de su gestión. Según sostuvo el funcionario bonaerense, la exministra de Seguridad no solo ejerció su función técnica, sino que también cumplió un rol político clave para dar margen y estabilidad a un gobierno que enfrentó múltiples tensiones internas y externas desde el inicio de su mandato.
El senador provincial destacó que el accionar de Bullrich como titular de Seguridad y luego como senadora –tras dejar el Ejecutivo– contribuyó a que el equipo presidencial “se acomodara” y evitara tensiones inmediatas en un contexto percibido como delicado por sectores oficialistas. En sus declaraciones, subrayó la importancia de la presencia de figuras con experiencia y resonancia política para sostener la gobernabilidad en momentos de alta volatilidad política.
La afirmación de Berni se da en medio de un debate más amplio dentro del oficialismo sobre las alianzas y apoyos cruzados entre sectores libertarios y otros espacios políticos, en un escenario donde Bullrich ha sido vista como un puente entre distintas corrientes que respaldan al actual Gobierno. Su papel ha sido objeto de análisis y énfasis en diferentes entrevistas y comentarios públicos, donde se ha resaltado su perfil combativo y su capacidad para articular respaldos en contextos adversos.
Las declaraciones de Berni también generaron reacciones en sectores de la oposición y entre analistas políticos, que interpretan su postura como parte de una narrativa destinada a reforzar la legitimidad del oficialismo y subrayar la cohesión interna en torno a figuras de peso político como Bullrich, cuya influencia trasciende su función como legisladora en el Senado.
Sergio Berni suele ser descripto, incluso por aliados y detractores, como una figura incómoda dentro del kirchnerismo, con rasgos que muchos ubican a la derecha del espacio que integra. Médico militar, exsecretario de Seguridad de la Nación y ministro de Seguridad bonaerense, construyó un perfil basado en el culto a la autoridad, el respaldo explícito a las fuerzas de seguridad y un discurso de mano dura que choca con el progresismo clásico del kirchnerismo.
Esa combinación -lealtad política a Cristina Kirchner y una visión punitivista del Estado- lo convirtió en un personaje singular: demasiado verticalista para el progresismo y demasiado peronista para la derecha reaccionaria, un híbrido que inquieta, pero nunca pasa desapercibido.
GZ