El pasado martes, Lionel Messi participó de una entrevista en Luzu TV en la que, en un clima distendido y lejos del discurso futbolístico habitual, habló de su rutina fuera de la cancha, su vida familiar y hábitos cotidianos. En ese contexto, deslizó una frase que rápidamente se volvió central en la conversación digital: contó que a modo de "permitido" suele tomar “vino y Sprite, para que pegue rápido”.
La frase, dicha sin intención comercial aparente, cruzó rápido del streaming a las redes y, casi de inmediato, al mercado.
Horas más tarde, medios nacionales y portales digitales replicaron el fragmento de la charla. En paralelo, comenzaron a aparecer publicaciones de vinotecas y comercios minoristas ofreciendo packs combinados de vino + Sprite, en alusión directa a la preferencia del capitán argentino.
La tendencia no se limitó al retail. Durante el primer fin de semana posterior a la entrevista, bares y boliches de distintas ciudades argentinas incorporaron en sus cartas el llamado “trago Messi”, una mezcla simple de vino tinto con gaseosa lima-limón presentada con ese nombre.
En muchos casos, el pedido surgió de los propios clientes impulsados por el meme y la circulación del video en TikTok, Instagram y X.
Hasta el momento, no existe una campaña publicitaria formal entre Messi y marcas de bebidas vinculadas a la tendencia. Aun así, el episodio volvió a mostrar cómo una declaración casual de una figura de su calibre puede activar el mercado inmediatamente.
En este caso, bastaron unos segundos de streaming para que el “vino con Sprite” dejara de ser una confesión de living y pasara a ser un trago pedido en la barra.