Tras el receso estival, el Congreso de la Nación reactivará esta semana su agenda política con una intensa ronda de reuniones internas y contactos entre bloques. A partir de los próximos días, los legisladores retomarán encuentros presenciales y virtuales con el objetivo de definir estrategias y anticipar posicionamientos de cara al inicio formal del período de trabajo parlamentario.
En ese escenario, la Reforma Laboral se consolida como el eje central de la disputa entre el oficialismo y la oposición. La iniciativa, impulsada por La Libertad Avanza, deberá atravesar ambas Cámaras sin que, hasta el momento, ningún espacio logre reunir los votos necesarios para imponer su postura. La falta de mayorías obliga a profundizar negociaciones, ampliar consensos y medir con precisión los apoyos disponibles.
Dentro del bloque peronista de Diputados, presidido por Germán Martínez, fuentes parlamentarias confirmaron que desde el martes se retomará la actividad con la mirada puesta en eventuales sesiones extraordinarias. La estrategia contempla participar activamente de las instancias de diálogo que se habiliten, al tiempo que se avanzará en reuniones con organizaciones sindicales, entidades empresarias y actores del tercer sector. Además de la reforma laboral, el peronismo sigue con atención otra iniciativa del Ejecutivo: la posible modificación de la Ley de Glaciares.
En paralelo, la oposición mantiene reparos sobre el manejo del Presupuesto, especialmente tras el cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) organismo que contaba con una asignación específica. Legisladores advierten que la pérdida de jerarquía institucional podría afectar el destino de los fondos y reclaman mayor claridad por parte del Gobierno nacional.
El oficialismo, por su parte, comenzará a reagrupar a sus referentes en el Palacio Legislativo. En el Senado, la titular del bloque libertario, Patricia Bullrich, anunció un esquema de encuentros con cámaras empresarias y sindicatos, además de contactos reservados con sectores de la oposición considerados dialoguistas. Desde el peronismo en la Cámara alta sostienen que La Libertad Avanza aún necesita sumar voluntades clave, en particular del radicalismo y de gobernadores que reclaman una rebaja del Impuesto a las Ganancias.
En ese marco, la CGT instruyó a sus regionales a profundizar las gestiones políticas, mientras los legisladores opositores buscan coordinar acciones con mandatarios provinciales para frenar el avance de la reforma. El Gobierno evaluará el estado de las negociaciones el próximo 16 de enero, cuando la mesa política analizará el resultado de las gestiones encabezadas por Bullrich en el Senado, Martín Menem en Diputados y Diego Santilli en las provincias. A partir de ese diagnóstico, comenzará el conteo fino para determinar si existen condiciones para llevar el debate al recinto.
Uno de los espacios que deberá ordenar una estrategia común es el bloque de Provincias Unidas, integrado por legisladores que responden a gobernadores de distintos signos políticos. Aunque hubo contactos preliminares, reconocen la necesidad de una coordinación más sólida que en debates anteriores. En ese universo, los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) comenzaron a exhibir una postura más firme frente a la Casa Rosada, alertando sobre el avance territorial de La Libertad Avanza en sus distritos.
GZ