La diputada nacional Mónica Frade, de la Coalición Cívica, presentó un proyecto de declaración en la Cámara baja para expresar “el más enérgico repudio” a la ofensiva militar de Estados Unidos en Venezuela, que incluye -según detalla el texto- una invasión, ocupación y bombardeos sobre Caracas.
La iniciativa plantea una condena categórica a la intervención norteamericana y la define como una violación “abierta, flagrante e ignominiosa” del derecho internacional. Contrasta con la postura de Maximiliano Ferraro, otro histórico “lilito”.
En el articulado, Frade sostiene que las acciones de la Casa Blanca constituyen “un hecho inédito y sin precedentes en América Latina” en términos de violación de la autodeterminación de los pueblos y del marco jurídico internacional, al tiempo que reclama un pronunciamiento claro del Congreso argentino frente a lo que considera una injerencia armada ilegal.
En los fundamentos del proyecto, la diputada aclara que su posición no implica una defensa del régimen chavista. Por el contrario, recuerda que ha mantenido “de manera constante y sin ambigüedades una posición crítica frente al régimen encabezado por Nicolás Maduro”, al que atribuye prácticas autoritarias, persecuciones políticas y graves violaciones a los derechos humanos.
Sin embargo, subraya que esa condena al gobierno venezolano no puede utilizarse como justificación para una intervención armada extranjera.
“Aunque la administración de Donald Trump no reconozca a Nicolás Maduro como presidente legítimo, dicha posición no elimina la protección del derecho internacional frente a acciones arbitrarias, ilegales y coercitivas”, advierte el texto, que cita expresamente la Carta de las Naciones Unidas y el principio de no intervención.
Frade también remarca que la Argentina ha sostenido históricamente una política exterior basada en “la solución pacífica de las controversias y la no intervención en los asuntos internos de otros Estados”, y considera que la ofensiva estadounidense pone en riesgo la convivencia pacífica en la región.
La postura de Frade contrasta con la posición pública expresada por su compañero de bloque y presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, quien tras la ofensiva de Estados Unidos difundió un extenso mensaje en redes sociales centrado en la situación del régimen venezolano.
“Tras la dictadura de Nicolás Maduro, al pueblo de Venezuela le asiste el derecho inalienable de recuperar de manera inmediata el orden democrático e institucional”, escribió Ferraro, al tiempo que reclamó garantizar “las libertades individuales y la plena vigencia de los derechos humanos” y acompañar “una transición democrática que restituya las instituciones, la soberanía popular y el Estado de Derecho”.
En ese mismo mensaje, el diputado describió a Venezuela como un país sometido a “un sistema organizado de coacción, corrupción, narcotráfico y criminalidad”, y sostuvo que “la paz y la democracia en Venezuela son una responsabilidad de toda la comunidad internacional”.
Venezuela libre
— maxi ferraro 🎗️ (@maxiferraro) January 3, 2026
Tras la dictadura de Nicolás Maduro, al pueblo de Venezuela le asiste el derecho inalienable de recuperar de manera inmediata el orden democrático e institucional, con pleno respeto a la voluntad popular expresada en elecciones libres y transparentes.
Resulta…
En un segundo tuit, Ferraro introdujo matices al advertir que “toda decisión unilateral sienta un precedente delicado para el derecho internacional”, especialmente en un contexto de “fragilidad geopolítica mundial”. No obstante, puso el foco en la falta de respuestas previas de los organismos internacionales.
“La inacción prolongada, las ambigüedades, las omisiones y las concesiones acumuladas de la comunidad internacional frente a Venezuela y su dictadura tampoco pueden ser relativizadas”, señaló, y alertó sobre el “progresivo debilitamiento de los instrumentos e instituciones multilaterales”.
Finalmente, reafirmó que “la democracia, la libertad, los derechos humanos, la República, el Estado de Derecho y la paz se defienden siempre”, y llamó a una contribución sostenida de la comunidad internacional para una transición democrática en Venezuela.
El proyecto de Frade deja expuesto un contraste discursivo dentro de la Coalición Cívica frente a la crisis venezolana: mientras la diputada impulsa un repudio sin matices a la intervención militar estadounidense y reivindica el principio de no intervención, Ferraro pone el acento en la ilegitimidad del régimen de Maduro y en la responsabilidad de la comunidad internacional, aun reconociendo los riesgos del unilateralismo.