Tras consagrarse con el Globo de Oro 2026 por su trabajo en The Pitt, Noah Wyle reveló que la serie comenzó a gestarse durante los momentos más críticos de la pandemia. Según contó, el proyecto surgió al observar de cerca lo que estaba ocurriendo con el sistema de salud en Estados Unidos.
El actor explicó que fue entonces cuando volvió a conversar con el productor John Wells para pensar una historia distinta, alejada de la nostalgia de ER y enfocada en un presente mucho más crudo y desigual.
Wyle fue contundente al describir el panorama sanitario estadounidense.
“Lo que vimos fue que existen dos sistemas de salud: uno para los sectores acomodados y otro para las personas que viven en las zonas más castigadas del país”.
En ese contexto, señaló que las comunidades racializadas y quienes enfermaban con mayor gravedad eran también quienes recibían la peor información médica, un factor que profundizó las consecuencias de la crisis.
El actor enumeró algunos de los problemas estructurales que atraviesan al sistema: la desinformación sanitaria, el desgaste profesional, la escasez de personal de enfermería y la fatiga moral acumulada durante los últimos años.
Wyle explicó que busca poner nuevamente el foco en los primeros respondedores y en los trabajadores de la salud, visibilizando lo que vienen atravesando desde hace al menos cinco o seis años.
Durante la entrevista con el periodista Federico Carestía, de NewsDigitales, el destacado actor dramático fue consultado por el sistema de salud argentino, caracterizado por su carácter público y unificado.
Si bien reconoció no conocer en profundidad el modelo local, sostuvo que, en comparación, el sistema estadounidense queda en desventaja. “Supongo que el nuestro sale desfavorecido”, admitió.
Con este enfoque, el actor se muestra como algo más que un drama televisivo exitoso. La serie funciona como una radiografía de las desigualdades del sistema de salud en Estados Unidos y como un homenaje a quienes siguen sosteniéndolo desde la primera línea.
El Globo de Oro 2026 obtenido por Noah Wyle refuerza ese impacto y confirma que la ficción, cuando se ancla en la realidad, también puede incomodar y abrir debates.