13/01/2026 - Edición Nº1071

Sociedad


Efeméride

12 de enero: por qué se celebra el Día del Maestro Pizzero y Pastelero en Argentina

12/01/2026 | Cada 12 de enero, Argentina celebra a pizzeros y pasteleros, protagonistas anónimos de una tradición que mezcla trabajo, cultura popular y sabores.



Cada 12 de enero se celebra en Argentina el Día del Maestro Pizzero y Pastelero, en conmemoración de la creación del Sindicato de Trabajadores Pasteleros, Confiteros, Heladeros, Pizzeros y Alfajoreros (STPCHyA), fundado el 12 de enero de 1946. La fecha rinde homenaje a quienes, con oficio, dedicación y pasión, sostienen uno de los pilares más queridos de la gastronomía nacional.

El maestro pizzero Ramón Loreto.

El origen sindical de la efeméride

El STPCHyA nació en un contexto de fuerte organización gremial en la Argentina de posguerra. Su creación respondió a la necesidad de representar a trabajadores de rubros históricamente precarizados, con largas jornadas laborales y escaso reconocimiento formal.

STPCHyA.

Con el paso de los años, el sindicato se consolidó como una de las entidades más importantes del sector gastronómico, impulsando convenios colectivos, capacitaciones profesionales y mejoras en las condiciones laborales. La elección del 12 de enero como fecha conmemorativa busca reivindicar esa historia de lucha y profesionalización.

Dato de color: el STPCHyA no solo nuclea a pizzeros y pasteleros: también representa a heladeros y alfajoreros, dos rubros clave de la industria alimentaria argentina. De hecho, el alfajor, ícono nacional, tiene respaldo sindical propio desde mediados del siglo XX.

Pizza y pastelería: más que comida, identidad

Argentina es uno de los países con mayor consumo de pizza per cápita del mundo. Solo en la Ciudad de Buenos Aires se estima que existen más de 3.000 pizzerías, muchas de ellas atendidas por maestros pizzeros formados en la práctica diaria, más que en escuelas formales.

La pastelería, por su parte, combina tradición europea con adaptaciones locales: facturas, tortas clásicas, masas secas y alfajores que forman parte de la rutina cotidiana. No hay festejo sin pastelería, ni reunión improvisada sin una porción de pizza.

Maru Botana, reconocida pastelera argentina.

El oficio que se aprende con las manos

Ser maestro pizzero o pastelero no es improvisación. Es técnica, tiempo y repetición. Es conocer fermentaciones, temperaturas, texturas y tiempos de cocción. Es trabajar de madrugada, fines de semana y feriados, cuando el resto descansa.

En los últimos años, el oficio ganó visibilidad gracias a concursos, escuelas especializadas y fenómenos culturales que revalorizaron la gastronomía como identidad y salida laboral asegurada. Aun así, el trabajo sigue siendo exigente y, muchas veces, invisible.

Celebrar el Día del Maestro Pizzero y Pastelero es también celebrar el trabajo bien hecho, el saber transmitido y la cultura que se cocina todos los días. Porque en Argentina, la pizza no es solo pizza. Y la pastelería no es solo postre. Es historia, trabajo y, seamos sinceros, una de las mejores excusas para juntarse.