Un tribunal de Suiza resolvió mantener bajo custodia al copropietario del bar que se incendió durante las celebraciones de Año Nuevo en el exclusivo centro de esquí de Crans-Montana, una tragedia que dejó un saldo de 40 personas muertas y decenas de heridos.
La justicia ordenó que Jacques Moretti permanezca detenido de manera provisional por un plazo inicial de tres meses. No obstante, el tribunal dejó abierta la posibilidad de revisar esa decisión si se adoptan medidas destinadas a reducir el riesgo de fuga, como el pago de una fianza u otras garantías judiciales.

La detención había sido solicitada por la fiscalía del cantón de Valais, que el viernes anterior dispuso el arresto tras una extensa audiencia en la que también declaró su esposa y socia comercial, Jessica Moretti. Los investigadores buscan determinar responsabilidades penales vinculadas a las condiciones de seguridad del local y al desarrollo del incendio.
El siniestro ocurrió en la madrugada del 1 de enero, cuando el bar se encontraba colmado por celebraciones de fin de año. El fuego se propagó con rapidez por el edificio, dificultando la evacuación y provocando una de las peores tragedias registradas en la historia reciente del turismo alpino suizo. El impacto del hecho reabrió el debate sobre los controles de seguridad en locales nocturnos y la capacidad de respuesta ante emergencias en zonas de alta afluencia turística.
En un comunicado difundido por sus abogados, la pareja expresó su profundo dolor por lo ocurrido y aseguró que colaborará plenamente con la investigación judicial. Mientras tanto, las autoridades continúan con peritajes técnicos y reconstrucciones para esclarecer el origen del incendio y establecer si hubo negligencia o incumplimiento de normas.