19/01/2026 - Edición Nº1077

Internacionales

Política regional

Visita de Nayib Bukele a Costa Rica reaviva un temor clave antes de las elecciones

13/01/2026 | El arribo del presidente salvadoreño reabre el debate sobre neutralidad estatal, soberanía política y reglas electorales en un escenario preelectoral sensible.



La visita del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, a Costa Rica se inscribe en un contexto regional marcado por liderazgos fuertes, discursos de seguridad y una creciente personalización del poder. Más allá de la agenda oficial anunciada, el episodio ha activado alertas en el plano interno costarricense, donde actores políticos y sectores de la oposición observan con preocupación el impacto simbólico y político de este tipo de encuentros en un momento de alta sensibilidad democrática.

El debate no se limita a la figura de Bukele ni a su estilo de gobierno, sino al uso que el Ejecutivo costarricense hace de la diplomacia en un período cercano a elecciones. La presencia de un mandatario extranjero con fuerte capital político regional introduce interrogantes sobre los límites entre cooperación internacional legítima y señales políticas que pueden ser leídas como respaldo indirecto a determinados proyectos o narrativas internas.

Costa Rica 


Costa Rica es un país centroamericano escarpado y tropical con costas en el Caribe y el Pacífico.

La institucionalidad frente al escenario preelectoral

Desde sectores críticos, se advierte que la visita expone una tensión estructural entre la diplomacia presidencial y la obligación de preservar la neutralidad del aparato estatal durante los procesos electorales. En Costa Rica, esta neutralidad no es solo una práctica política, sino un principio legal y cultural que sostiene la confianza ciudadana en el sistema democrático y en sus órganos de control.

La polémica surge, principalmente, cuando la política exterior se cruza con la comunicación política interna. La imagen, los gestos y los mensajes que rodean este tipo de visitas pueden tener efectos que exceden lo protocolar. En ese marco, el rol del Tribunal Supremo de Elecciones adquiere centralidad como garante de que ninguna acción del Ejecutivo derive en ventajas simbólicas o materiales para actores políticos específicos.

El mensaje regional y sus efectos internos

En el plano regional, Bukele representa un modelo de liderazgo que despierta adhesiones y rechazos en partes iguales. Su presencia en Costa Rica no solo se interpreta como un acto diplomático, sino también como un mensaje político que dialoga con debates locales sobre seguridad, autoridad y gobernabilidad. Esa dimensión simbólica explica por qué su visita genera lecturas que van más allá del comunicado oficial.

El episodio deja al descubierto un desafío mayor para la política costarricense: cómo gestionar relaciones exteriores activas sin erosionar las reglas del juego democrático interno. En un contexto de creciente polarización y desconfianza institucional en la región, la forma en que se resuelvan estas tensiones será clave para sostener la credibilidad del proceso electoral y la legitimidad de las instituciones republicanas.