En Colombia se realiza desde hace muchos años el tradicional Festival de Festivales de Medellín, un torneo de Baby fútbol infantil que en los últimos días se vió revolucionado por un jugador de 1,90 metros y apenas 12 años.
Jhon Sebastián Ruiz nació en 2013, calza 45 y supera en altura a figuras como James Rodríguez. Detrás de su imponente físico hay una historia de supervivencia al nacer y el sacrificio de una familia que sueña con verlo convertido en leyenda.
Su presencia física es tan dominante que hace que sus rivales de la misma categoría parezcan diminutos, y las comparaciones son inevitables: está a sólo cinco centímetros de igualar la talla de Yerry Mina, el zaguero de la Selección Colombia con quien comparte origen geográfico y biotipo.
Jhon Sebastián es la gran figura del equipo Fútbol Paz de Cali, una cantera reconocida por formar talentos como Juan David Cabal (hoy en la Juventus).
En esta edición 2026 del Baby Fútbol Colanta, parte del Festival de Festivales, Ruiz se ha convertido en el centro de atención no solo por su estatura, sino por su solidez en el juego aéreo y en los duelos mano a mano, portando con orgullo el número 3.

Sin embargo, la vida de este "gigante" no siempre estuvo marcada por la fortaleza física. Su madre, Ingrid Venté Flórez, recuerda con emoción los días en que temió perderlo. El embarazo fue de alto riesgo debido al tamaño del bebé, lo que obligó a los médicos a inducir el parto a los ocho meses para salvarles la vida a ambos.
"Gracias a Dios está vivo mi muchacho. Él sabe que siempre, a donde vaya, lo voy a acompañar", relata Ingrid. Jhon pasó sus primeros 17 días en una incubadora, luchando por sobrevivir con la ayuda de aparatología médica. Esa fragilidad inicial contrasta hoy con la imagen de un atleta en formación que parece indestructible.
La altura de Jhon no es casualidad; es herencia. En su familia materna hay antecedentes de personas que alcanzan los dos metros. "Todas las personas que lo rodean son grandísimas", explica su entrenador, José Mario Riascos, quien destaca además la nobleza y disciplina del joven.
Pero el talento y la genética no bastan sin apoyo. El compromiso de sus padres es total. Su padre, Jhon Fredy, llegó a pedir un préstamo bancario para costear la estadía de su hijo y su esposa en Medellín durante las dos semanas que dura el torneo, un esfuerzo económico enorme que refleja la fe ciega en el potencial del chico.

Ante un caso tan excepcional, los rumores en las tribunas sobre su edad real no tardaron en aparecer. ¿Tiene realmente 12 años? El médico Óscar Mario Cardona, deportólogo de Indeportes Antioquia y encargado de los chequeos en el certamen, despejó todas las dudas.
"La edad cronológica es la adecuada para el evento. Que el niño tenga esa estatura es secundario a una maduración temprana, pero su edad biológica puede diferir de la cronológica sin que haya irregularidades", explicó el especialista, confirmando que Jhon es, efectivamente, un niño de la categoría 2013 que ha tenido un desarrollo físico acelerado.