El fenómeno meteorológico extremo que golpeó la costa de Mar Chiquita este lunes dejó un saldo trágico. La víctima fue identificada como Yair Amir Mano Núñez, un argentino de 29 años que residía en Europa y se encontraba de visita en la región para reencontrarse con sus afectos.
Yair llevaba ocho años radicado en Francia, donde había consolidado una carrera como jinete profesional de equitación. Según informaron sus allegados, había aterrizado en Argentina apenas unos días antes del accidente. El objetivo del viaje era pasar tiempo con su familia en Mar del Plata y presentarles a su pareja, una joven de nacionalidad francesa que lo acompañaba al momento del siniestro.
El fatídico episodio ocurrió mientras el joven se encontraba pescando en una zona de escolleras junto a su novia y dos amigos. Según trascendió, Núñez no sabía nadar, lo que aumentó su vulnerabilidad ante la fuerza desmedida del mar.

Lo que debía ser una tarde de descanso se convirtió en pesadilla cuando fueron sorprendidos por un meteotsunami. A diferencia de los tsunamis provocados por movimientos sísmicos, este fenómeno se origina por variaciones bruscas en la presión atmosférica, tormentas intensas o frentes de aire que empujan grandes masas de agua hacia la costa, o crecidas repentinas y violentas en cuestión de segundos.
El impacto del agua fue de tal magnitud que arrojó a Yair violentamente contra las rocas de la escollera. A pesar de la rápida intervención de los servicios de emergencia, las lesiones sufridas por el golpe directo contra las piedras le provocaron la muerte de forma inmediata.

La comunidad de Santa Clara y Mar del Plata se encuentra conmocionada por el hecho. Actualmente, las autoridades de Defensa Civil y peritos climatológicos analizan la potencia de este evento atípico.
La Justicia ha iniciado una investigación para reconstruir la mecánica exacta del accidente, mientras los restos del joven jinete esperan ser despedidos por su familia tras el trágico final de sus vacaciones en el país.