13/01/2026 - Edición Nº1071

Política

Pulso federal

Valdés mueve sus fichas en el Senado y condiciona la reforma laboral nacional

13/01/2026 | El gobernador de Corrientes busca fijar postura común frente al proyecto del Gobierno y suma al debate los reclamos por coparticipación y obras pendientes.



El tablero político correntino entró en una etapa de definiciones. El gobernador Juan Pablo Valdés confirmó que esta semana reunirá a los tres senadores nacionales que le responden para unificar una posición frente a la reforma laboral que el Ejecutivo pretende llevar al recinto en febrero. La movida no es técnica: es política y estratégica.

El encuentro se da en la antesala de la posible visita del ministro del Interior, Diego Santilli, que llegaría a la provincia con una misión clara: asegurar apoyos legislativos para el paquete de reformas oficiales. En ese contexto, Valdés busca evitar fisuras internas y llegar a esa negociación con una postura consolidada.

El bloque correntino, un activo clave en el Senado

El mandatario provincial controla un dato que en la Cámara alta pesa: los tres senadores por Corrientes reportan a su conducción política. Se trata de Eduardo “Peteco” Vischi, Gabriela Valenzuela y Carlos “Camau” Espínola, este último ya integrado al esquema oficialista local tras las elecciones de 2025.

Esa alineación le da a Valdés una herramienta concreta para negociar con la Casa Rosada. No solo en torno al contenido de la reforma laboral, sino también sobre una agenda más amplia que incluye financiamiento, obras y recursos federales. En otras palabras: el voto se vuelve ficha de cambio.

“Hay puntos que nos preocupan y que tenemos que charlar mucho”, admitió el propio Valdés ante la prensa. Y marcó un límite político: cualquier aval a la reforma deberá evitar “violentar los derechos de los trabajadores”, una señal hacia dentro y hacia afuera de que el acompañamiento no será automático.

Coparticipación baja y clima social en tensión

El trasfondo de la discusión excede largamente el texto de la reforma laboral. La relación con la Nación está atravesada por reclamos concretos. El gobernador puso sobre la mesa la situación de San Luis del Palmar, donde las inundaciones dejaron más de 500 evacuados, y reclamó no solo asistencia sino obras estructurales largamente postergadas.

En paralelo, Valdés dejó una advertencia que en política siempre se lee como mensaje: la coparticipación “viene baja” y el flujo de fondos condiciona la gestión provincial. La frase no fue casual. Forma parte del mismo paquete de presión que hoy rodea la negociación con el Gobierno nacional.

Contexto: reforma laboral, votos finos y provincias en guardia

La Casa Rosada busca reactivar en febrero el debate por la reforma laboral, pero el escenario en el Senado es más frágil que en Diputados. Los gobernadores, incluso los dialoguistas, comenzaron a marcar límites cuando los proyectos nacionales impactan sobre recursos provinciales o tensan el clima social.

En ese marco, la estrategia de Juan Pablo Valdés es clara: ordenar su tropa primero, negociar después. Porque en un Congreso de mayorías ajustadas, cada bloque provincial vale más que cualquier discurso público.