Tierra del Fuego corre a YPF de la cabecera de sus yacimientos este 2026 para gestionar sus propios recursos.
El gobernador Gustavo Melella selló este martes la transferencia definitiva de los activos hidrocarburíferos hacia la empresa estatal Terra Ignis.
Con la presencia del Escribano General de Gobierno, la provincia puso fin a décadas de decisiones centralizadas en Buenos Aires. El acuerdo formaliza el traspaso de la titularidad de los pozos, permitiendo que la administración fueguina decida sobre la producción de gas y petróleo. Maximiliano D’Alessio, presidente de Terra Ignis, destacó que este paso es fundamental para la "soberanía energética" del distrito.

YPF mantendrá una presencia transitoria en la zona bajo un esquema de operación y mantenimiento por cuenta de la provincia.
Esta transición asegura la estabilidad productiva mientras Terra Ignis avanza en la incorporación de nuevos operadores mediante asociaciones estratégicas. Según fuentes oficiales, la provincia ahora tiene la facultad de renegociar contratos y atraer inversiones directas sin intermediación nacional. El plan apunta a garantizar el abastecimiento interno y potenciar la generación de empleo local en el sector.
La jugada política de Gustavo Melella busca blindar las regalías provinciales y controlar la caja más importante de la isla.
La transferencia de yacimientos a Terra Ignis le otorga a Tierra del Fuego autonomía total para definir su política de hidrocarburos frente a la Nación. Este movimiento redefine el mapa del poder energético en la Patagonia y posiciona a la provincia como un actor clave en el mercado de exportación.
La consolidación de este modelo estatal marca un precedente histórico que obliga a las demás provincias petroleras a revisar sus vínculos contractuales con las operadoras nacionales.
TM