16/01/2026 - Edición Nº1074

Policiales

A 17 años de su desaparición

Reactivan la búsqueda de Natalia Acosta: ofrecen una recompensa $6 millones por datos sobre su paradero

14/01/2026 | La joven de 21 años fue vista por última vez en Santo Tomé. La causa estuvo cerrada durante años y la familia denuncia abandono y encubrimientos.



Después de casi dos décadas sin respuestas, el caso de Natalia Liliana Soledad Acosta volvió a escena por una decisión oficial que busca romper el silencio. El Gobierno nacional estableció una recompensa de $6 millones para quienes aporten datos que permitan dar con el paradero de la joven, desaparecida desde el 29 de mayo de 2009 en Santo Tomé.

Natalia tenía 21 años y trabajaba como trabajadora sexual cuando salió de su casa aquella noche y nunca regresó. Fue vista por última vez en la esquina de 25 de Mayo y Suipacha, un punto habitual de su actividad. Desde entonces, no hubo rastros certeros sobre su destino y el expediente acumuló años de inacción judicial.

La recompensa quedó formalizada a través de la Resolución 22/2026, publicada en el Boletín Oficial, luego de un pedido realizado por el fiscal Walter Alberto Rodríguez para incrementar el monto vigente. La medida fue firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Susana Monteoliva, con el objetivo de incentivar la aparición de información relevante en una causa marcada por vacíos y demoras.

La investigación se inició como una averiguación de paradero y recién en 2016 cambió su calificación a trata de personas, pasando al fuero federal. Para entonces, según denunció la familia, ya se habían perdido años clave. Durante ese tiempo, Natalia vivía con su pareja y había comentado a sus allegados la posibilidad de comenzar a trabajar en el boliche “Místico”, un local nocturno que luego quedaría bajo la lupa judicial.

Ese establecimiento era manejado por Juan Carlos “Pelusa” Cisneros junto a otros socios y fue allanado en 2018 en una causa por facilitación de la prostitución y explotación sexual. Sin embargo, ninguna de esas actuaciones permitió esclarecer qué ocurrió con la joven desaparecida.

El único detenido por el caso fue Osvaldo Gabriel Cerri, señalado como la persona que la habría llevado al boliche la noche de la desaparición. Testigos aseguraron haberlos visto juntos y que Natalia se subió a su auto. Su vivienda fue allanada y se realizaron excavaciones en busca de restos, pero no se encontraron pruebas concluyentes. Cerri murió en 2019, mientras estaba detenido con prisión preventiva en la cárcel de Coronda, sin haber llegado a juicio.

Cisneros, en tanto, fue condenado por proxenetismo en otra causa y recuperó la libertad en 2022. Por la desaparición de Natalia, nunca fue procesado. La familia también sostuvo sospechas sobre la entonces pareja de la joven, Eduardo Daniel Ruiz, quien declaró y luego se desvinculó por completo del expediente.

La hermana de la víctima denunció de manera reiterada que la Justicia nunca buscó seriamente a Natalia y que el caso fue desestimado por su condición social y laboral. A pesar de ello, la familia mantuvo movilizaciones y reclamos públicos durante años.

Con la nueva recompensa, los allegados esperan que alguien aporte el dato que hasta ahora faltó. Diecisiete años después, el objetivo sigue siendo el mismo: saber qué pasó con Natalia Acosta y terminar con una espera que se volvió interminable.