El futuro del frigorífico–matadero municipal de Balcarce entró en una etapa decisiva. En mayo vence la concesión del predio y el Concejo Deliberante deberá definir qué camino seguir respecto a una planta clave para la economía y el empleo local.
El establecimiento, de propiedad municipal y actualmente concesionado, funciona como frigorífico de categoría 1 -cuenta con un matadero con solo faena de media res- y su actividad comercial está centrada a nivel regional.
La empresa a cargo de la concesión se denomina “Cundir”, una firma de capitales zonales que explota el negocio desde el 2007 y opera actualmente bajo una prórroga de contrato. Con unos 80 empleados a su cargo, sus propietarios mostraron interés en continuar con la operatoria pero exigen previsibilidad en el tiempo para poder hacer inversiones que den un salto de calidad. La apuesta de fondo del concesionario es pasar a categoría 2 -con trozado de carnes- para poder ganar nuevos mercados y hasta barajar opciones de exportación.
En medio de un contexto difícil para el sector, marcado por la caída del consumo interno, la discusión tomó mayor intensidad tras el cambio de composición del HCD en diciembre del 2025 y la presentación de un proyecto del Ejecutivo municipal que plantea la venta del predio.
La iniciativa abrió un fuerte debate político sobre el destino más beneficioso para un bien del Estado. Mientras el oficialismo impulsa la venta como una forma de atraer inversiones y financiar obras para el distrito - también evalúa como alternativa un nuevo permiso a largo plazo-, desde la oposición advierten que se trata de un activo estratégico y priorizan extender el actual esquema de concesión por quince o veinte años.
La concesión del frigorífico municipal ya había vencido y fue prorrogada el año pasado pero nuevamente está a punto de caducar: “Tenemos que tomar alguna determinación para el futuro del frigorífico Matadero Municipal”, sostuvo a Newsdigitales el presidente del Concejo Deliberante, Agustín Cassini, al explicar por qué el tema volvió al centro de la agenda legislativa.
Según el titular del HCD, uno de los dirigentes de la UCR cercanos al intendente Esteban Reino, durante 2025 se trabajó el tema con la conformación anterior del cuerpo y, tras las elecciones, el debate se reactivó con los nuevos concejales. Hoy, el proyecto en análisis es el enviado por el Ejecutivo, que propone avanzar con la venta del predio y las instalaciones.
Cassini planteó que el frigorífico necesita “inversiones importantes para hacer una transformación y un crecimiento de la escala”, algo que -según explicó- no es viable con concesiones cortas. En ese sentido, remarcó que los actuales concesionarios solicitaron previsibilidad: “O una venta o una concesión a largo plazo, porque no se puede recuperar la inversión en pocos años” expresó.
Desde el oficialismo aseguran que la prioridad es sostener las fuentes laborales, unas 80 personas que dependen directamente de la planta. “Ya sea con una venta o con una concesión, la prioridad es la continuidad del empleo”, afirmó.
Además, Cassini defendió la venta del predio como una herramienta para financiar obras estratégicas. “El dinero que se recaudaría estaría destinado a obras con alto impacto en salud, educación, obra pública y mejora de servicios”, señaló.
Desde la oposición, la concejal del Partido Justicialista Viviana Erreguerena coincidió en que el frigorífico necesita inversiones, pero rechazó de plano la subasta del predio. “Con estas condiciones no estamos de acuerdo con la venta. Nos parece mucho mejor darle continuidad a la empresa que deshacernos de un bien muy importante para el municipio”, sostuvo.
También se mostró en contra de una nueva prórroga: “No podemos condicionar a la empresa. Las decisiones empresariales tienen un plan de inversión con tiempos y nadie va a hacer una inversión en un año” explicó.
La edil relató que su bloque recorrió la planta durante más de dos horas para evaluar su estado real. “El frigorífico está en buenas condiciones y eso no es menor, porque la empresa tiene la concesión desde 2007 y hay una inversión hecha que se nota”, explicó.
Erreguerena subrayó el contexto complejo del sector cárnico, con caída del consumo y cierres de frigoríficos de categoría 1 en la provincia. “Hoy el mercado atraviesa ciclos complicados y eso impacta mucho en establecimientos de este tipo”, advirtió.
Uno de los puntos menos visibles del debate es la superficie disponible para una eventual expansión. Actualmente, el frigorífico ocupa 17 hectáreas, pero según Erreguerena, la empresa plantea que para crecer necesitaría al menos 14 hectáreas adicionales.
“El predio original era mucho más grande. Para un plan de expansión real, se necesita más tierra”, explicó la concejal, al marcar una diferencia con el enfoque oficialista, que se centra solo en las hectáreas ya en uso.
Este punto abre un interrogante no solo técnico sino también político: ¿es posible modernizar y ampliar el frigorífico sin discutir el uso del suelo disponible?