14/01/2026 - Edición Nº1072

Política

Interna expuesta

La jugada de Frigerio con Bordet que dejó expuestos a los legisladores del PJ

14/01/2026 | El gobernador eligió reunirse a solas con el exmandatario y dejó afuera a los legisladores peronistas que pedían una audiencia por la reforma laboral.



La decisión de Rogelio Frigerio, gobernador de Entre Ríos, de recibir en privado al ex mandatario Gustavo Bordet no fue un gesto institucional neutro. Llegó en un momento de extrema sensibilidad política y terminó de desnudar una crisis interna que atraviesa al PJ provincial desde hace meses.

El encuentro se produjo días después de que los legisladores nacionales justicialistas -incluido el propio Bordet- presentaran un pedido formal de audiencia para discutir el impacto de la reforma laboral sobre la coparticipación. El informe advertía una pérdida de más de 81 mil millones de pesos para la provincia. La respuesta del gobernador fue política: no habría reunión colectiva, pero sí una bilateral con uno solo de los firmantes.

El mensaje fue claro dentro del ecosistema peronista: hay interlocutores con peso y otros descartables. La foto con Bordet reordenó de hecho la interna opositora, fortaleciendo al ex gobernador y desairando al resto de los dirigentes que buscaban construir una posición común frente al avance del proyecto impulsado por la Casa Rosada.

En el entorno del mandatario admiten que la maniobra no fue ingenua. El ministro de Gobierno, Manuel Troncoso, viene desplegando una estrategia sistemática de captación de dirigentes peronistas con influencia territorial. El objetivo es político: debilitar a la oposición para consolidar gobernabilidad. La escena con Bordet encaja perfectamente en ese plan.

La reacción dentro del PJ no tardó en aparecer. Legisladores que firmaron el pedido de audiencia expresaron su molestia ante medios nacionales y dejaron trascender que la reunión respondió a una lógica personal más que institucional. El episodio profundizó la sensación de desorden interno y volvió a instalar en la agenda pública la imagen de un peronismo entrerriano fragmentado.

Bordet intentó bajar la tensión con declaraciones moderadas. Sostuvo que fue convocado en su carácter de ex gobernador y que el pedido colectivo será abordado más adelante. Sin embargo, la aclaración llegó tarde: el impacto político ya estaba consumado y la fractura quedó expuesta.

Una oposición sin conducción

Desde que Frigerio asumió la gobernación, el peronismo de Entre Ríos no logró reconstruir una jefatura política clara ni una estrategia unificada de oposición. Las disputas de liderazgo, los personalismos y la falta de coordinación generaron un vacío que el oficialismo aprovecha con precisión quirúrgica.

La reunión con Bordet no es la causa del problema, pero sí su síntoma más visible. Mientras el gobernador ordena su tablero político y selecciona interlocutores, el PJ sigue atrapado en su propia interna, sin conducción definida ni capacidad real de disputar la agenda pública.