Las autoridades de Rusia profundizaron la investigación por la muerte de nueve recién nacidos en el Hospital Maternidad N.º 1 de la ciudad siberiana de Novokuznetsk, un episodio que generó conmoción nacional y reavivó el debate sobre la atención neonatal en regiones alejadas del país. Este martes confirmaron la detención de dos médicos vinculados directamente con la atención de los bebés.
Los fallecimientos se produjeron entre diciembre y comienzos de enero, en un período de alta demanda hospitalaria. Según la información oficial, los recién nacidos llegaron al mundo en condiciones críticas, en su mayoría de forma prematura y con infecciones graves adquiridas antes del parto, lo que complicó su evolución clínica desde las primeras horas de vida.

En el marco de la causa penal, el Comité de Investigación estatal ordenó la detención del jefe médico del hospital y del responsable del área de cuidados intensivos neonatales, bajo sospecha de negligencia profesional y fallas en la organización de la atención sanitaria. Ambos quedaron a disposición de la Justicia mientras se evalúan los cargos formales.
La investigación busca determinar si existieron errores en los protocolos médicos, demoras en los tratamientos o deficiencias en la supervisión de los casos más complejos. Como parte del proceso, se incautaron historias clínicas, se realizaron peritajes forenses y se tomó declaración a otros integrantes del personal de salud. El director del hospital fue separado de su cargo de manera preventiva.

El caso generó un fuerte impacto público y reavivó el debate sobre el estado del sistema sanitario en regiones alejadas del centro del país. Especialistas advierten que las infecciones neonatales y los partos prematuros siguen siendo una de las principales causas de mortalidad infantil, especialmente en contextos donde faltan recursos, personal especializado y equipamiento de alta complejidad.
La tragedia también se produce en un contexto demográfico delicado para Rusia, que enfrenta desde hace años una caída sostenida de la natalidad. Episodios como este ponen en cuestión la capacidad del sistema de salud para acompañar las políticas de estímulo a los nacimientos.
Actualmente, varios recién nacidos continúan internados en terapia intensiva, mientras que otros fueron derivados a centros médicos con mayor nivel de complejidad. Las familias afectadas esperan que la investigación avance con celeridad y derive en sanciones y reformas que eviten que una situación similar vuelva a repetirse.