Axel Kicillof activó este miércoles su armado político, a través de un camino trazado desde la Gobernación bonaerense, para nacionalizar su desafío directo al plan económico de Javier Milei.

Tras una serie de consultas con los sectores productivos en Mar de Ajó, el gobernador calificó la situación como un "diagnóstico sumamente preocupante". En despachos oficiales admiten que el verano bonaerense funciona hoy como un termómetro de la recesión nacional, con una caída del consumo que golpea de forma transversal.
Augusto Costa, ministro de Producción, presentó un relevamiento donde el éxodo a Brasil y la estadía promedio de apenas 3,8 noches exponen el declive de la clase media. El desplome del turismo bonaerense, con vacaciones "gasoleras" de menos de cuatro días, refleja el impacto directo del ajuste nacional sobre el tejido productivo y el empleo.
Acompañado por el intendente local, Juan de Jesús, y su par de Infraestructura, Gabriel Katopodis, Kicillof enfatizó que la crisis no es cuestión de "paciencia", sino el resultado de un plan que ataca la industria. Según el análisis que circula entre los técnicos de ARBA y el Banco Provincia, el consumo masivo se mantiene en mínimos históricos.

Ya en Villa Gesell, el mandatario reunió al núcleo duro de intendentes como Mario Secco, Jorge Ferraresi y Gustavo Barrera. La cumbre del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) busca consolidar un bloque anti-Milei que rompa las fronteras provinciales y dispute el control del Partido Justicialista frente al sector de Máximo Kirchner.
En este escenario de tensión interna, Verónica Magario comenzó a ser medida como la posible sucesora de Kirchner en la presidencia del partido. El kicillofismo apuesta a los avales en el conurbano y La Plata, con el intendente Julio Alak como uno de los armadores clave para la avanzada hacia el interior del país.
La interna por el PJ no es el único frente abierto; el espacio también tiene en agenda el retorno de las reelecciones indefinidas para los intendentes. El análisis que circula en Villa Gesell sugiere que Kicillof es hoy el único nombre del peronismo que acelera su liderazgo nacional con miras al 2027.
La jornada concluyó con la convicción de que el MDF debe trascender la gestión local para ofrecer una alternativa federal. El próximo 3 de febrero, con el cierre de avales en el PJ, se verá si la tregua con el cristinismo resiste o si el peronismo se encamina a una interna total.
TM