Axel Kicillof activó este miércoles, tras una serie de consultas en el Ministerio de Infraestructura bonaerense, el nuevo mapa de peligrosidad hídrica que restringe drásticamente el uso del suelo en el sur del Conurbano.

En despachos oficiales admiten que la medida busca evitar tragedias similares a la inundación de La Plata de 2013, evento que se utilizó como modelo para simular los escenarios de riesgo actuales. El estudio técnico identificó niveles máximos de inundación y tiempos de permanencia del agua en áreas urbanizadas sobre antiguos humedales.
Si bien la normativa alcanza a distritos como Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Florencio Varela y Almirante Brown, el foco está puesto en Quilmes Oeste por su alta precariedad habitacional. La resolución de ADA prohíbe el otorgamiento de factibilidad hidráulica para construir en las zonas identificadas con mayor peligrosidad hídrica del Conurbano.

El análisis que circula en la Gobernación sugiere que este mapa es la base técnica para el desembarco de 15 obras prioritarias que Gabriel Katopodis planea ejecutar en los próximos dos años. Estas incluyen canales de hormigón y refuerzo de taludes en Bernal Oeste para optimizar el escurrimiento de excedentes pluviales.
La norma obliga a los municipios a integrar estos mapas en sus Códigos de Ordenamiento Territorial y de Edificación. Esto significa que cualquier desarrollo inmobiliario o infraestructura privada quedará supeditado a la aprobación de la Autoridad del Agua, que ahora tiene el poder de veto sobre las zonas de riesgo.
La creación del Comité de Cuenca Hídrica, impulsada por legisladores como Mayra Mendoza y Mariano Cascallares, será el organismo encargado de coordinar la limpieza integral y el retiro de sedimentos. El cumplimiento de este plan determinará si el Conurbano sur puede finalmente despegarse del fantasma de las inundaciones recurrentes.
TM