Paraguay se posicionó como el primer país del Mercosur en completar todos los procedimientos internos necesarios para la entrada en vigor del acuerdo comercial con Singapur. A partir del 1 de febrero, el tratado comenzará a regir de manera bilateral, marcando un hito en la estrategia de inserción internacional del bloque y, en particular, en la política exterior paraguaya.
La decisión de avanzar sin demoras contrasta con la tradicional lentitud del Mercosur para convertir acuerdos en hechos concretos. En este caso, la existencia de una cláusula de vigencia bilateral permitió que los países que cumplieran con sus trámites internos pudieran activar el tratado sin esperar al resto de los socios, un mecanismo que premia la eficiencia institucional.
Para Asunción, la activación temprana del acuerdo envía una señal clara a los mercados: Paraguay busca consolidarse como un socio previsible, abierto al comercio y alineado con las cadenas globales de valor. Singapur, como uno de los principales hubs financieros y logísticos de Asia, ofrece una plataforma estratégica para la diversificación de exportaciones y la atracción de inversiones.
El acuerdo no se limita al intercambio de bienes. Incluye disciplinas en servicios, inversiones, contratación pública y facilitación del comercio, áreas clave para una economía que aspira a dar un salto cualitativo en competitividad. Desde esta perspectiva, el tratado funciona como una herramienta de modernización más que como un simple acuerdo arancelario.
UE comunicó al Paraguay aprobación del acuerdo con el Mercosur y firma se hará en Asunción el 17 de enero.
— Ministerio de Relaciones Exteriores (@mreparaguay) January 9, 2026
➡️ https://t.co/PWp0eLpxvF pic.twitter.com/r5QttTygmg
Mientras Paraguay avanza, otros socios del bloque aún transitan etapas legislativas o administrativas. Uruguay ya obtuvo la aprobación parlamentaria, pero resta completar procedimientos formales, mientras que Argentina y Brasil mantienen tiempos más extensos. Esta asimetría vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la flexibilidad del Mercosur y la necesidad de mecanismos que eviten que el consenso se convierta en parálisis.
Lejos de debilitar al bloque, la experiencia paraguaya sugiere un camino alternativo: integración sin inmovilidad. La posibilidad de avanzar bilateralmente dentro de un marco común fortalece al Mercosur como plataforma, al demostrar que la apertura externa no tiene por qué quedar supeditada al ritmo del socio más lento.
Paraguay 🇵🇾 es el primer país del Mercosur en completar todos los trámites que pondrán en vigencia el acuerdo con Singapur 🇸🇬 a partir del 1 de febrero. Ventajas de la cláusula de vigencia bilateral y de moverse rápido. En Uruguay ya lo aprobó el Parlamento, pero restan trámites.
— Ignacio Bartesaghi (@i_bartesaghi) January 13, 2026
En un escenario global de competencia por mercados, inversiones y acuerdos, la rapidez se transforma en una ventaja estratégica. Paraguay entendió esa lógica y decidió actuar en consecuencia. La entrada en vigor del acuerdo con Singapur no solo amplía su proyección internacional, sino que también plantea un mensaje interno al Mercosur: moverse rápido importa.