Un episodio que duró apenas segundos provocó máxima tensión en la ciudad de Mar del Plata. Un hombre de 39 años dejó el auto detenido frente a un almacén del barrio San Juan para realizar una compra rápida y, al bajar, dejó a su hija de tres meses en el asiento trasero. En ese lapso mínimo, un delincuente aprovechó la situación, se subió al vehículo y escapó a toda velocidad.
El robo ocurrió en la zona de Belgrano y Olazábal. Testigos indicaron que el ladrón llevaba una gorra negra que le cubría parte del rostro. La maniobra fue tan rápida que apenas dio tiempo a que se activara la alarma del Ford Fiesta. Desesperado, el padre alertó de inmediato al 911 y advirtió que su hija seguía dentro del auto.
Con el correr de los minutos, la preocupación se intensificó. La policía montó un operativo de búsqueda y patrullaje en distintos barrios cercanos. Poco después, los efectivos localizaron el vehículo abandonado en el barrio Centenario, a unas quince cuadras del lugar donde se había producido el robo.
De acuerdo con lo informado, al advertir la presencia de la beba en el interior del auto, el delincuente abandonó el rodado y escapó corriendo por calles de la zona.
Personal de la Prefectura Naval Argentina asistió de inmediato a la menor. La beba se encontraba ilesa, aunque visiblemente asustada por la situación, y fue restituida a su padre.
La causa quedó en manos de la Justicia, que ahora trabaja para identificar al responsable del hecho a partir de registros de cámaras de seguridad y otros elementos recolectados en la zona.