Gustavo Melella cuestionó el impacto del Decreto 333/25 tras una serie de consultas en despachos provinciales que confirman una caída laboral récord en la isla durante las últimas horas.
El escenario que se abre ahora en el extremo sur marca una fractura expuesta entre el relato de competitividad del Ministro de Economía, Luis Caputo, y la realidad de las terminales electrónicas. Según se reconstruyó en base a indicadores oficiales, la crisis laboral fueguina triplica la media nacional desde fines de 2023.
La medida busca dinamizar la oferta, pero el análisis que circula en las cámaras del sector advierte que la baja de precios no será inmediata. Esto se debe a que el stock actual fue importado con costos logísticos y aranceles previos que aún no se han licuado.
Hoy entra en vigencia el decreto nacional 333/25 que elimina aranceles a la importación de celulares. Tras cada aumento de importaciones, hay un trabajo argentino menos. Mejor dicho: un trabajador argentino menos. Una familia más en problemas.
— Gustavo Melella (@gustavomelella) January 15, 2026
La decisión de reducir a cero el impuesto representa un riesgo estructural para el subrégimen industrial que ampara a unas 40 empresas. Melella utilizó datos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) para advertir que la situación en la provincia es "más que delicada".
En los despachos de la isla admiten que la industria electrónica explica el 35% de la economía local, lo que vuelve al territorio extremadamente vulnerable. "La caída del empleo en Tierra del Fuego es del 9,6%, cifra que triplica el promedio nacional registrado por el Indec", destacó el gobernador en un diagnóstico que sacudió el tablero político.

Ante la presión del mercado importador, firmas como Newsan y Mirgor ya han comenzado a readecuar sus esquemas para combinar ensamblaje local con importación directa. El gobernador aseguró que no se quedarán "de brazos cruzados" y buscarán atraer nuevas inversiones para mitigar el golpe.
El conflicto promete escalar en los próximos meses, especialmente tras el fin del acuerdo de estabilidad laboral firmado con la UOM. La gran incógnita es si el modelo demográfico de la isla podrá resistir una apertura que ya amenaza con recortar miles de contratos temporales en Río Grande y Ushuaia.
TM