Alfredo Cornejo ratificó hoy su respaldo a la modernización de las leyes de trabajo tras una serie de consultas con el ministro Diego Santilli, aunque condicionó el acompañamiento político a la reactivación de obras estratégicas.
El encuentro en Mendoza marcó un punto de giro en la gira federal del Ministerio del Interior. El escenario que se abre ahora requiere una sintonía fina entre la Casa Rosada y los gobernadores dialoguistas, quienes, como Cornejo, apoyan el rumbo económico pero enfrentan baches financieros en sus presupuestos locales.
Durante la recorrida por las obras del Metrotranvía, el gobernador dejó en claro que la infraestructura es el motor real del crecimiento. En términos de poder, la provincia se muestra "muy dependiente" de la red vial nacional, lo que explica la entrega de un pliego de reclamos por escrito durante la reunión formal.

Cornejo priorizó la finalización del tramo de la Ruta 40 hacia San Juan, una obra que se encuentra al 50% de su ejecución. Según pudo reconstruir este medio en base a fuentes provinciales, la parálisis de esta traza afecta no solo el tránsito interprovincial sino también la competitividad del transporte de cargas.
Solicitó agilizar la licitación de la Ruta 7 desde el arco del Desaguadero hasta el límite con Chile para potenciar el comercio del Mercosur hacia los puertos del Pacífico. El ministro Santilli respondió con un compromiso concreto: las obras desde el aeropuerto internacional hasta Lavalle se retomarán en las próximas semanas.

Pese a la coincidencia política sobre la necesidad de reducir la informalidad laboral, el gobernador puso el foco en la merma de recursos coparticipables. La decisión de avanzar con la reforma implica un costo fiscal que, según el IARAF, sitúa a Mendoza como la séptima provincia más afectada del país.
Esto explica por qué Cornejo subrayó que "bajar impuestos puede implicar menos recaudación en el corto plazo", pero advirtió que el Estado debe sostener sus políticas esenciales. La estrategia oficialista para febrero será asegurar que la formalización de trabajadores compense la caída inicial de ingresos tributarios en las provincias.
TM