María Corina Machado mantuvo este miércoles una reunión con un grupo de senadores de Estados Unidos en el Capitolio, como parte de una agenda política en Washington centrada en la situación venezolana. El encuentro se produjo luego de su paso por la Casa Blanca y se inscribe en un contexto de renovada atención del sistema político estadounidense sobre el escenario interno de Venezuela y sus posibles salidas institucionales.
Según fuentes legislativas, en la reunión participaron senadores de ambos partidos, lo que refuerza el carácter bipartidista del interés de Washington por la crisis venezolana. El intercambio tuvo lugar en dependencias del Senado y se desarrolló bajo un formato cerrado, orientado a escuchar la evaluación de Machado sobre el momento político del país sudamericano y sus perspectivas de corto y mediano plazo.
Durante el encuentro, Machado expuso un diagnóstico crítico sobre la situación política, económica e institucional de Venezuela, con especial énfasis en la persistencia de la pobreza, la ausencia de garantías judiciales y las limitaciones a la participación política. También advirtió sobre los riesgos de iniciativas de diálogo sin condiciones verificables, un punto que ha sido recurrente en su discurso público.
Los senadores, por su parte, plantearon preguntas vinculadas al impacto regional de la crisis venezolana, la dinámica migratoria y el rol de Estados Unidos frente a un escenario de transición política incierta. De acuerdo con los asistentes, la conversación se centró más en la evaluación estratégica que en definiciones inmediatas de política exterior.
María Corina Machado (@MariaCorinaYA) en reunión con senadores republicanos y demócratas en el Capitolio de los Estados Unidos. pic.twitter.com/5nQJDmiOzP
— Vocería Oficial de Venezuela (@voceriavzla) January 15, 2026
La presencia de Machado en el Capitolio tiene un doble destinatario. Hacia el interior de Venezuela, busca proyectar respaldo internacional a la dirigencia opositora en un contexto de fuerte fragmentación política. Hacia el exterior, refuerza la imagen de Estados Unidos como un actor dispuesto a mantener canales de interlocución con figuras clave de la oposición venezolana, más allá de los cambios coyunturales en su política hacia Caracas.
El encuentro con los senadores se produjo además tras su reunión con el expresidente Donald Trump, un dato que sumó visibilidad mediática a su visita pero que no formó parte central de la agenda legislativa. En el Senado, el foco estuvo puesto en la evolución del conflicto venezolano y en las herramientas disponibles para acompañar una eventual salida negociada.

Sin anuncios formales ni resoluciones concretas, la reunión dejó en claro que la cuestión venezolana sigue ocupando un lugar relevante en el debate político estadounidense. Para Machado, el paso por Washington representa una instancia de posicionamiento internacional; para el Congreso de Estados Unidos, una oportunidad de actualizar su lectura sobre un conflicto que continúa sin una solución definida.