El caso de Bastián J, el niño de 8 años víctima de un violento siniestro vial en los médanos de La Frontera, tuvo un giro inesperado tras su llegada a Mar del Plata. Si bien el traslado se había realizado bajo un cuadro de estabilidad, los estudios de mayor exhaustividad técnica realizados en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (HIEMI) revelaron un panorama más delicado.

Al ingresar al centro de salud marplatense, el niño fue sometido a una serie de tomografías computadas de cráneo, cervical, tórax y abdomen. Los resultados arrojaron una noticia que no estaba en los reportes previos: el menor presenta múltiples fracturas de cráneo.
Estas lesiones no habían sido detectadas en el Hospital Municipal de Pinamar debido a la falta de equipamiento técnico de la complejidad necesaria para este tipo de traumas específicos.

Ante este hallazgo, el equipo de neurocirugía del hospital decidió suspender momentáneamente la cirugía abdominal programada e intervenir de urgencia la zona craneal. En este sentido, se le insertó una válvula de control de presión intracraneal para monitorear los niveles de presión dentro del cráneo y evitar daños mayores. De esta manera, la operación para retirar el packing hepático y cerrar la cavidad abdominal quedó supeditada a cómo evolucione Bastian tras este nuevo procedimiento neuroquirúrgico.
"Se realizó una reunión de evaluación tras los hallazgos en la tomografía y se acordó la colocación inmediata de la válvula", confirmaron fuentes del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.

El operativo de traslado en el helicóptero sanitario de alta complejidad resultó ser determinante. Gracias a la infraestructura del hospital marplatense, se pudieron identificar estas lesiones que ponen en riesgo extremo la vida del niño.
Por el momento el pronóstico vuelve a ser de carácter reservado, al tiempo que el menor permanece bajo monitoreo permanente en la unidad de cuidados críticos, a la espera de ver cómo responde su organismo a la presión intracraneal y a las graves lesiones hepáticas sufridas en el choque frontal de los médanos.