El tablero político empezó el 2026 con un movimiento claro: una encuesta nacional volvió a ordenar a la oposición y colocó a Axel Kicillof como el dirigente con mayor nivel de imagen positiva fuera del oficialismo, por encima de Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa.
El dato no es menor. Según el relevamiento de Opina Argentina, el gobernador bonaerense alcanza un 42% de valoración positiva, mientras que la expresidenta queda en 38% y el exministro de Economía en 34%. Más allá de los altos niveles de rechazo que conservan todos los dirigentes, el mensaje político es otro: el liderazgo opositor empieza a tener un nombre propio.
En el peronismo, el número cae como una señal incómoda. Kicillof deja de ser solo un gobernador con peso territorial y empieza a consolidarse como referencia nacional, lo que tensiona la relación con el kirchnerismo duro y acelera una discusión que hasta ahora se manejaba en voz baja: quién conduce realmente el espacio de cara a 2027.
La encuesta también marca límites claros. Cristina Kirchner conserva centralidad simbólica, pero pierde competitividad electoral. Y Sergio Massa, todavía golpeado por su paso por Economía y por la derrota presidencial, queda cada vez más relegado en el mapa opositor.
Del lado del oficialismo, Javier Milei sigue encabezando el ranking general con 48% de imagen positiva. Sin embargo, la aparición de un opositor más ordenado y competitivo empieza a modificar el escenario. Ya no se trata solo de resistencia: empieza a configurarse una alternativa con volumen propio.
Más allá de los nombres, el informe deja otro elemento central para la estrategia electoral. Cerca del 17% del electorado no se identifica ni con el Gobierno ni con la oposición. Es un segmento volátil, exigente y determinante, que puede inclinar cualquier elección.
Ese núcleo será el verdadero campo de disputa en los próximos dos años. Y es allí donde Kicillof comienza a proyectarse como algo más que un dirigente bonaerense: como una figura con potencial nacional en un escenario que empieza, lentamente, a reordenarse.