La exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, salió al cruce de un informe periodístico que contabiliza miles de piquetes en los últimos años -aunque reconociendo que se registraron un 52% menos que antes de la asunción del Gobierno libertario- y aseguró que en la Argentina “el piquete se terminó al 100%”. A través de un mensaje publicado en la red social X, la funcionaria defendió la política de orden público del Gobierno de Javier Milei y marcó una diferencia tajante entre las manifestaciones permitidas y los cortes de calles y rutas.
“Esto NO es así. En la Argentina se terminó el piquete al 100%”, afirmó Bullrich, en respuesta a una publicación de La Nación que citó un relevamiento según el cual en 2025 se registraron 3.893 piquetes, frente a 5.996 en 2024 y 8.239 en 2023. El artículo señalaba una reducción de más de la mitad desde diciembre de 2023.
Esto NO es así. En la Argentina se terminó el piquete al 100%.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) January 16, 2026
Hoy no hay acampes eternos, ni calles cortadas durante horas, ni rutas tomadas por los gerentes de la pobreza y los falsos reclamos.
Hay manifestaciones y protestas, como corresponde en una democracia. Eso es un… https://t.co/VP0c96xobI
En su descargo, la ministra sostuvo que ya no existen “acampes eternos, ni calles cortadas durante horas, ni rutas tomadas por los gerentes de la pobreza y los falsos reclamos”, y remarcó que el nuevo esquema de seguridad permite la expresión del descontento sin afectar la circulación ni la actividad cotidiana. “Hay manifestaciones y protestas, como corresponden en una democracia. Eso es un derecho”, aclaró.
Bullrich enfatizó que lo que dejó de existir es “el piquete violento y extorsivo que paralizaba al país”, y defendió la intervención de las fuerzas de seguridad para garantizar la libre circulación. En ese sentido, resumió la política oficial con una consigna que el Gobierno convirtió en bandera: “Orden, decisión y ley: piquete cero y piqueteros, sobre la vereda”.
El protocolo antipiquetes -oficialmente denominado Protocolo para el Mantenimiento del Orden Público ante el Corte de Vías de Circulación- fue una directiva administrativa dictada por el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich. Su objetivo declarado era garantizar la libre circulación, habilitando la intervención de fuerzas federales frente a cortes de calles, rutas o accesos, incluso sin orden judicial previa, y estableciendo que las protestas deben realizarse sobre la vereda sin afectar el tránsito. El protocolo también facultaba a los agentes del orden a identificar a los manifestantes, eventualmente usar la fuerza y el traslado de responsabilidades económicas a los organizadores.
Sin embargo, la Justicia dijo que Bullrich estaba equivocada: distintos fallos y resoluciones judiciales -tanto de fueros federales como contencioso-administrativos- señalaron que el protocolo no puede estar por encima de la Constitución ni de las leyes. sosteniendo tres argumentos centrales: El derecho a la protesta está protegido constitucionalmente (arts. 14 y 14 bis) y no puede ser anulado por una resolución ministerial. Las fuerzas de seguridad no pueden desalojar o reprimir manifestaciones sin orden judicial . Y por último, un protocolo no puede crear delitos ni sanciones, porque eso es facultad exclusiva del Congreso.
GZ